agosto 26, 2008
Nuestras emociones influencian nuestros actos
Nuestras emociones influencian nuestros actos, y cuando no les prestamos atención no podemos estar seguros de cómo influenciarán aquello que pensemos, digamos o hagamos.
agosto 17, 2008
Leer el lenguaje corporal

Conocer el lenguaje corporal es una Habilidad Social (una de las 5 habilidades prácticas de la Inteligencia Emocional)
Nuestros movimientos nos delatan
El lenguaje corporal, que no es más que todo lo que trasmitimos por medio de movimientos o gestos, delata completamente nuestros sentimientos o altera la percepción acerca de la persona con la que estamos interactuando.
El lenguaje corporal, que no es más que todo lo que trasmitimos por medio de movimientos o gestos, delata completamente nuestros sentimientos o altera la percepción acerca de la persona con la que estamos interactuando.
Cuando conversamos con una o varias personas, reflejamos y enviamos miles de señales y mensajes a través de nuestro comportamiento. Así que prestemos atención y saquémosle provecho a los datos que se encuentran abajo, porque tanto en nuestra vida laboral como en la personal, nos serán de gran utilidad para desarrollar las HABILIDADES SOCIALES.
EL ACTO y LO QUE REFLEJA
Algunos Tips de lenguaje corporal:Acariciarse la barbilla: Toma de decisiones
Entrelazar los dedos: Autoridad
Dar un tirón al oído: Inseguridad
Mirar hacia abajo: No creer en lo que se escucha
Frotarse las manos: Impaciencia
Apretarse la nariz: Evaluación negativa
Golpear ligeramente los dedos: Impaciencia
Sentarse con las manos agarrando la cabeza por detrás: Seguridad en sí mismo y superioridad
Inclinar la cabeza: Interés
Palma de la mano abierta: Sinceridad, franqueza e inocencia
Caminar erguido: Confianza y seguridad en sí mismo
Pararse con las manos en las caderas: Buena disposición para hacer algo
Jugar con el cabello: Falta de confianza en sí mismo e inseguridad
Comerse las uñas: Inseguridad o nervios
La cabeza descansando sobre las manos o mirar hacia el piso: Aburrimiento
Unir los tobillos: Aprensión
Manos agarradas hacia la espalda: Furia, ira, frustración y aprensión
Cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie: Aburrimiento
Brazos cruzados a la altura del pecho: Actitud a la defensiva
Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados :Abatimiento
Manos en las mejillas: Evaluación
Frotarse un ojo: Dudas
Tocarse ligeramente la nariz: Mentir, dudar o rechazar algo
agosto 01, 2008
Tips: IE en la educación
julio 28, 2008
El ensayo emocional

La siguiente es una herramienta terapéutica que funciona bastante bien para combatir el rechazo: el ensayo emocional.
Cuando te enfrentes a una situación que incluya un potencial de rechazo, piensa en ella de antemano. ¿Cuáles son las posibilidades?
Veamos primero un sencillo ejemplo. Te presentas para un empleo. Aquí las posibilidades están claramente delineadas: puedes obtenerlo o no. O digamos que estás reuniendo fuerzas para presentar tu primera novela a una editorial. Aquí hay más de un posible resultado: la novela puede ser rechazada; puede ser aceptada; puede ser aceptada con cambios; puede ser que el editor diga: ‘Esta vez no, pero me interesaría ver tu próxima obra’; o tal vez que nunca responda.
En todos estos casos, el solo hecho de pensar con antemano las posibles respuestas te ayudará a afrontar mejor cualquiera de ellas. Al haber pensado qué PUEDE suceder, estarás mejor preparado para afrontar lo que sucede REALMENTE, en especial si el resultado es negativo. Has hecho un ensayo emocional, y de este modo no serás abatido/a por el único resultado que no te hayas permitido prever, y tu reacción será más reflexiva y madura.
del curso on line de Inteligencia emocional
http://www.inteligencia-emocional.org/curso/index.htm
Cuando te enfrentes a una situación que incluya un potencial de rechazo, piensa en ella de antemano. ¿Cuáles son las posibilidades?
Veamos primero un sencillo ejemplo. Te presentas para un empleo. Aquí las posibilidades están claramente delineadas: puedes obtenerlo o no. O digamos que estás reuniendo fuerzas para presentar tu primera novela a una editorial. Aquí hay más de un posible resultado: la novela puede ser rechazada; puede ser aceptada; puede ser aceptada con cambios; puede ser que el editor diga: ‘Esta vez no, pero me interesaría ver tu próxima obra’; o tal vez que nunca responda.
En todos estos casos, el solo hecho de pensar con antemano las posibles respuestas te ayudará a afrontar mejor cualquiera de ellas. Al haber pensado qué PUEDE suceder, estarás mejor preparado para afrontar lo que sucede REALMENTE, en especial si el resultado es negativo. Has hecho un ensayo emocional, y de este modo no serás abatido/a por el único resultado que no te hayas permitido prever, y tu reacción será más reflexiva y madura.
del curso on line de Inteligencia emocional
http://www.inteligencia-emocional.org/curso/index.htm
julio 19, 2008
Vacuna contra la indefensión
Queremos compartir esta nota que salió publicada en un diario español:
Hace un par de meses me despidieron de mi anterior trabajo, básicamente por una mala relación personal con el jefe...
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080608/euros/vacuna-contra-indefension-20080608.html
Hace un par de meses me despidieron de mi anterior trabajo, básicamente por una mala relación personal con el jefe...
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080608/euros/vacuna-contra-indefension-20080608.html
julio 03, 2008
Ochenta y cuatro mil tipos de emociones negativas

»Las escrituras budistas hablan de ochenta y cuatro mil tipos de emociones negativas. Y aunque no se las identifique detenidamente, la inmensa magnitud de esa cifra sólo refleja la complejidad de la mente y nos da a entender que los métodos para transformarla deben adaptarse a una gran diversidad de predisposiciones mentales. Es por ello que también se dice que existen ochenta y cuatro mil puertas de acceso al camino budista de la transformación interior.
En cualquiera de los casos, sin embargo. esta multitud de emociones pueden resumirse en cinco emociones principales, el odio, el deseo, la ignorancia. el orgullo y la envidia.
»El odio es el deseo profundo de dañar a alguien o de destruir su felicidad y no tiene por qué expresarse necesariamente como un ataque de ira ni tampoco de manera permanente, sino que sólo aparece en presencia de las condiciones adecuadas que lo felicitan. Además, el odio está relacionado con muchas otras emociones, como el resentimiento, la enemistad, el des precio, la aversión, etcétera.
»Su opuesto es el deseo que también presenta numerosas ramificaciones, desde el mero deseo de placeres sensoriales o de algún objeto que queramos poseer, hasta el apego sutil a la noción de solidez del “yo” y de los fenómenos. En esencia, el deseo nos conduce a una modalidad falsa de aprehensión y nos induce a pensar. por ejemplo, que las cosas son permanentes y que la amistad, los seres humanos, el amor o las posesiones perdurarán para siempre, aunque resulta evidente que tal cosa no es así. Es por ello que el apego significa, en ocasiones, aferramiento al propio modo de percibir las cosas.
»Luego tenemos la ignorancia, es decir, la falta de discernimiento entre lo que debemos alcanzar o evitar para alcanzar la felicidad y escapar del sufrimiento. Aunque Occidente no suela considerar a la ignorancia como una emoción, se trata de un factor mental que impide la aprehensión lúcida y fiel de la realidad. En este sentido, puede ser considerada como un estado mental que oscurece la sabiduría o el conocimiento último y. en con secuencia, también se la considera como un factor aflictivo de la mente.
»El orgullo también puede presentarse de modos muy diversos como, por ejemplo, negamos a reconocer las cualidades positivas de los demás, sentirnos superior a ellos o menospreciarles, envanecernos por los propios logros o valorar desproporcionadamente nuestras cualidades. A menudo, el orgullo va de la mano de la falta de reconocimiento de nuestros propios defectos.
»La envidia puede ser considerada como la incapacidad de disfrutar de la felicidad ajena. Uno nunca envidia el sufrimiento de los demás, pero sí su felicidad y sus cualidades positivas. Por este motivo, ésta es, desde la perspectiva budista, una emoción negativa puesto que. si nuestro objetivo fuera el de procurar el bienestar de los demás, su felicidad debería alegrar nos. ¿Por qué tendríamos, en tal caso, que sentir celos si parte de nuestro trabajo ya ha sido hecho y queda, por tanto, menos por hacer?».
»El odio es el deseo profundo de dañar a alguien o de destruir su felicidad y no tiene por qué expresarse necesariamente como un ataque de ira ni tampoco de manera permanente, sino que sólo aparece en presencia de las condiciones adecuadas que lo felicitan. Además, el odio está relacionado con muchas otras emociones, como el resentimiento, la enemistad, el des precio, la aversión, etcétera.
»Su opuesto es el deseo que también presenta numerosas ramificaciones, desde el mero deseo de placeres sensoriales o de algún objeto que queramos poseer, hasta el apego sutil a la noción de solidez del “yo” y de los fenómenos. En esencia, el deseo nos conduce a una modalidad falsa de aprehensión y nos induce a pensar. por ejemplo, que las cosas son permanentes y que la amistad, los seres humanos, el amor o las posesiones perdurarán para siempre, aunque resulta evidente que tal cosa no es así. Es por ello que el apego significa, en ocasiones, aferramiento al propio modo de percibir las cosas.
»Luego tenemos la ignorancia, es decir, la falta de discernimiento entre lo que debemos alcanzar o evitar para alcanzar la felicidad y escapar del sufrimiento. Aunque Occidente no suela considerar a la ignorancia como una emoción, se trata de un factor mental que impide la aprehensión lúcida y fiel de la realidad. En este sentido, puede ser considerada como un estado mental que oscurece la sabiduría o el conocimiento último y. en con secuencia, también se la considera como un factor aflictivo de la mente.
»El orgullo también puede presentarse de modos muy diversos como, por ejemplo, negamos a reconocer las cualidades positivas de los demás, sentirnos superior a ellos o menospreciarles, envanecernos por los propios logros o valorar desproporcionadamente nuestras cualidades. A menudo, el orgullo va de la mano de la falta de reconocimiento de nuestros propios defectos.
»La envidia puede ser considerada como la incapacidad de disfrutar de la felicidad ajena. Uno nunca envidia el sufrimiento de los demás, pero sí su felicidad y sus cualidades positivas. Por este motivo, ésta es, desde la perspectiva budista, una emoción negativa puesto que. si nuestro objetivo fuera el de procurar el bienestar de los demás, su felicidad debería alegrar nos. ¿Por qué tendríamos, en tal caso, que sentir celos si parte de nuestro trabajo ya ha sido hecho y queda, por tanto, menos por hacer?».
del libro "Emociones destructivas" de Daniel Goleman en diálogo con el Dalai Lama
junio 18, 2008
La importancia de las caricias

Inteligencia emocional y habilidades sociales
Toda persona tiene necesidad de ser tocada y reconocida por los demás; son necesidades biológicas y psicológicas a las que Eric Berne, el padre del análisis transaccional llama "hambres". Las hambres de contacto y reconocimiento pueden ser apaciguadas con "caricias", las cuales, según Berne, son "cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia del otro". Las caricias pueden ser dadas en forma de toque físico real o por medio de alguna forma simbólica de reconocimiento, como una mirada, una palabra, un gesto o cualquier acto que signifique "yo sé que estas ahí".
- Las caricias dan a las personas suficiente seguridad como para pedir lo que necesitan y suficiente generosidad para dar a otros lo que a su vez necesitan.
- Hacen mejores a los niños, más cariñosos y afectivos a los padres y más felices a los esposos.
- Facilitan las relaciones humanas al facilitar las comunicaciones entre las personas.
- Prestan enorme ayuda a los educadores, ya que hacen más eficiente el proceso enseñanza-aprendizaje.
- Permiten una vinculación más estrecha y humana entre padres e hijos, y entre educadores y educandos.
Además del contacto físico, algunas formas de caricias positivas son las siguientes:
El padre que toma en brazos a su hijo y le dice: "te quiero"
!Buenos días!
"Qué suerte que viniste"
"Qué bien bailas"
"Me alegro que seas mi hijo"
"Me alegraste el día"
"Es un placer trabajar contigo"
"Me encanta estar en tu compañía"
"Eres una excelente persona"
"Cocinas muy rico"
"Extraño tu presencia"
"Qué alegría verte"
"Poner una enorme sonrisa cuando se recibe a alguien"
junio 13, 2008
El optimismo se adquiere
Los modos pesimistas u optimistas de vivir dependen de cómo se explica cada persona los acontecimientos que se le presentan.
Esta explicación, pesimista y optimista, genera creencias, y las creencias derivan en acciones o emociones que inciden en todas las áreas de la vida, incluida la salud.
EL sentimiento de desamparo es algo aprendido, por lo tanto el optimismo también puede aprenderse. EL OPTIMISMO SE ADQUIERE
Esta explicación, pesimista y optimista, genera creencias, y las creencias derivan en acciones o emociones que inciden en todas las áreas de la vida, incluida la salud.
EL sentimiento de desamparo es algo aprendido, por lo tanto el optimismo también puede aprenderse. EL OPTIMISMO SE ADQUIERE
junio 06, 2008
Pregunta
¿Alguien está interesado en ir al seminario de Daniel Goleman en Madrid el 14 de octubre 2008?
Desde acá los podemos informar e inscribir.
Vean el siguiente link:
http://www.inteligencia-emocional.org/golrmanmadrid.pdf
Desde acá los podemos informar e inscribir.
Vean el siguiente link:
http://www.inteligencia-emocional.org/golrmanmadrid.pdf
Libro recomendado

EL ORIGEN DE LOS ESTADOS DE ÁNIMO COTIDIANOS
El equilibrio entre la tensión, la energía y el estrés
de Robert E. Thayer
"Nuestros estados de ánimo son importantes por distintas razones. Por ejemplo, cuando estamos de buen humor, nos resulta más fácil llevar a cabo una tarea desagradable; es como si dicho estado de ánimo pudiera mejorar nuestra actitud. De hecho, si nuestro estado de ánimo es positivo, incluso podemos llegar a soportar una interacción social desagradable. Por su parte, si estamos de mal humor, podemos llegar a considerar aburrida y poco interesante una actividad que normalmente nos resulta muy agradable y con la que casi siempre disfrutamos mucho. Cuando nuestro estado de ánimo es bajo, incluso los acontecimientos más positivos pueden carecer de interés.
Si pensamos en nuestros estados de ánimo como factores que enfatizan el significado de las cosas, aumentando y reduciendo el placer de nuestras vidas, podremos llegar a comprender lo importantes que son para nosotros. En este sentido, nuestros estados de ánimo son más importantes que nuestras actividades diarias, el dinero, el status e incluso nuestras relaciones personales, ya que estas cosas normalmente las vivimos filtradas a través de los estados de ánimo. Por distintos motivos, nuestros estados de ánimo están en el corazón de nuestra existencia.
¿De dónde provienen dichos estados de ánimo? La mayoría de las personas creen que nuestras actividades, relaciones personales, éxitos o fracasos, son el origen de nuestros estados de ánimo. Sin embargo, dicha afirmación sólo es correcta parcialmente. La salud, el sueño, la alimentación, la cantidad de ejercicio realizado recientemente e incluso la hora del día, pueden llegar a ser tan importantes como los otros factores. Los estados de ánimo pueden ser considerados como indicadores generales, tanto del funcionamiento fisiológico como de la experiencia psíquica. El estado de ánimo es algo así como un termómetro clínico que refleja todos los acontecimientos externos e internos que nos afectan."
mayo 20, 2008
¿Qué es un estallido emocional?

Se considera "estallido emocional" a aquella conmoción psíquica y física que se encuentra, por un determinado tiempo, libre de todo control de la corteza cerebral: sea a través del razonamiento, o por la toma de conciencia del contexto en el que se produce el estallido, o por las consecuencias del mismo.
Más información en el siguiente link:
Potenciar el carisma
Habilidades sociales
Para aprender a fascinar, sólo el 50% del carisma es innato: el resto se puede aprender. Se trata de reconocer el propio encanto, potenciar la seguridad en sí mismo, sintonizar el lenguaje corporal y mejorar el manejo de las emociones.
Pautas sencillas como mirar a los ojos, escuchar atentamente y dominar el lenguaje corporal (mostrándose desenvuelto y abierto) son claves.
Premisas como la seguridad en uno mismo, la inteligencia emocional, la gesticulación adecuada y la voz agradable se pueden entrenar y mejorar. El resto viene del interior, acoplado a la personalidad; y es el resultado de la trayectoria y las circunstancias de cada persona, de sus emociones y su disposición a relacionarse positiva y abiertamente.
Lo que deberíamos evitar:
1 Hablar sólo de nosotros mismos.
2 Empequeñecer a nuestro interlocutor.
3 Engrandecernos a nosotros mismos.
4 Enseñar al otro.
5 Quéjarse y protestar.
6 Hablar sobre todo de religión y política cuando no conocemos bien a nuestro oyente.
7 Interpretar.
8 Hablar mal de los demás.
9 Si estamos de mal humor, peor para los demás.
10 No intersarnos por nuestro interlocutor e interrumpir a menudo.
Para aprender a fascinar, sólo el 50% del carisma es innato: el resto se puede aprender. Se trata de reconocer el propio encanto, potenciar la seguridad en sí mismo, sintonizar el lenguaje corporal y mejorar el manejo de las emociones.
Pautas sencillas como mirar a los ojos, escuchar atentamente y dominar el lenguaje corporal (mostrándose desenvuelto y abierto) son claves.
Premisas como la seguridad en uno mismo, la inteligencia emocional, la gesticulación adecuada y la voz agradable se pueden entrenar y mejorar. El resto viene del interior, acoplado a la personalidad; y es el resultado de la trayectoria y las circunstancias de cada persona, de sus emociones y su disposición a relacionarse positiva y abiertamente.
Lo que deberíamos evitar:
1 Hablar sólo de nosotros mismos.
2 Empequeñecer a nuestro interlocutor.
3 Engrandecernos a nosotros mismos.
4 Enseñar al otro.
5 Quéjarse y protestar.
6 Hablar sobre todo de religión y política cuando no conocemos bien a nuestro oyente.
7 Interpretar.
8 Hablar mal de los demás.
9 Si estamos de mal humor, peor para los demás.
10 No intersarnos por nuestro interlocutor e interrumpir a menudo.
mayo 03, 2008
Tip: Desplazamiento emocional

Ley física: dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio en el mismo momento. En cierta medida, este principio puede aplicarse también a las emociones. Es difícil alojar dos sentimientos opuestos al mismo tiempo. En el caso de una persona deprimida, un sano agotamiento desplaza la nociva depresión. No hay lugar para los dos sentimientos en su mente.
Se produce el mismo fenómeno en la persona que está habitualmente ansiosa. Es muy recomdable para las persoonas con el hábito de la ansiedad : Salir y haz ejercicio físico. Nadar, correr, juegar al tenis. Sudar. Agotarse’. Es muy difícil estar ansioso y a la vez exhausto -inquieto y agotado- a la vez. Una sensación desplaza a la otra.
La magen es de Hyemi Cho
abril 30, 2008
abril 23, 2008
Tips de Inteligencia Emocional en la Educación

Tips:
Podemos contar a los niños (hijos o alumnos) cuentitos para que completen y así van aprendiendo a nombrar emociones, a sentir empatía, a comprender estados anímmicos de los demás y propios:
1)
Un niño va a la escuela, durante cierto tiempo este niño no juega con los otros, sino más bien esta parado en un rincón
-¿Qué pensás? ¿Por qué esta así este niño?
2)
Un niño va a la escuela, durante cierto tiempo este niño no juega con los otros, sino más bien esta parado en un rincón
-¿Qué pensás? ¿Por qué esta así este niño?
2)
Un niño (a) pelea con su hermano (a) y aparece la madre, va hacia ellos
- ¿Qué pensás que va a pasar?
- ¿Qué pensás que va a pasar?
3)
Un niño (a) se sienta a la mesa con sus papas, de repente su papá se enoja mucho.
- ¿Qué pensás ? ¿Por qué se ha enojado?
4)
Un niño (a) se sienta a la mesa con sus papas, de repente su papá se enoja mucho.
- ¿Qué pensás ? ¿Por qué se ha enojado?
4)
Una ves la mamá y el papá estaban enojados
- ¿Qué creés? ¿Por qué estaban enojados?
5)
- ¿Qué creés? ¿Por qué estaban enojados?
5)
Un niño (a) se ha sacado malas notas en la escuela.
¿A quien crees que le va a mostrar primero en la casa? ¿Por qué?
¿A quien crees que le va a mostrar primero en la casa? ¿Por qué?
Curso y Conferencia de Abel Cortese en Ecuador
Abel está en Ecuador dictando el curso "INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA LÍDERES EFECTIVOS", para la empresa ANDEC (Aceros del Ecuador) y una conferencia sobre el mismo tema para los clientes empresariales de la Escuela Politécnica Nacional.
Tips: Asertividad, saber decir NO
Habilidades sociales
Asertividad: La expresión a través de la cual uno establece los propios derechos e intereses sin violar los derechos e intereses de los demás.
Una de las maneras es saber decir que no. Sin ser agresivo en la respuesta o sin ser pasivo y dejarse convencer.
Tips:
Aunque se sienta culpable cuando tenga que decir no, no elabore excusas rebuscadas. Lo más posible es que acabe tan enredado con sus propias mentiras que, para evitar el desconcierto total, ceda a las peticiones más imposibles. Una estrategia efectiva sería negarse amablemente a hacer el favor diciendo:
«Por más que quisiera, sencillamente no puedo...»
Luego cállese, no importa lo largo que sea el silencio que se produzca a continuación.
He aquí algunos favores típicos que le pueden pedir sus familiares y maneras enérgicas de ofrecer una negativa amable.
Si una persona le pregunta:
«¿Puedes prestarme cinco mil pesos? Te las devolveré en cuanto me paguen, te lo prometo.»
Usted puede contestar:
«Me gustaría poder ayudarte, pero simplemente me es imposible.»
Si la persona intenta insistir con preguntas como:
«¿Por qué no? Tienes un buen trabajo y mucho dinero.»
Usted puede decir:
«¡No debemos de tratar con el mismo banquero! Lo siento, pero me resulta imposible en este momento.»
Si alguien pregunta:
«¿Podrían quedarse nuestros hijos mayores con ustedes en verano mientras hacemos un viaje?»
Usted puede decir:
«Eso no será posible. No, no creo que podamos. Lo siento.»
Si intenta presionarlo diciendo:
«¿Por qué no? Nuestros hijos no te causarán molestias. Son unos angelitos, te lo prometo.»
Usted puede decir:
«Estoy convencido de que tus hijos serían unos huéspedes perfectos, pero me temo que no puedo ayudarte. Ya tenemos planes para el verano.»
Otras respuestas posibles a diferentes situaciones:
«Me encantaría poder ayudarte, pero me temo que tengo que rehusar tu propuesta. Lo siento mucho, pero no puedo.»
« Lo siento, pero te convendría mucho más buscar otra persona.
«Me gustaría, pero en este momento no hay manera de que pueda hacerlo,
«Me resulta imposible comprometerme. Si quieres, te puedo dar el nombre de...
O la respuesta humoristica:
"Me encantaría, pero no me apetece".
Asertividad: La expresión a través de la cual uno establece los propios derechos e intereses sin violar los derechos e intereses de los demás.
Una de las maneras es saber decir que no. Sin ser agresivo en la respuesta o sin ser pasivo y dejarse convencer.
Tips:
Aunque se sienta culpable cuando tenga que decir no, no elabore excusas rebuscadas. Lo más posible es que acabe tan enredado con sus propias mentiras que, para evitar el desconcierto total, ceda a las peticiones más imposibles. Una estrategia efectiva sería negarse amablemente a hacer el favor diciendo:
«Por más que quisiera, sencillamente no puedo...»
Luego cállese, no importa lo largo que sea el silencio que se produzca a continuación.
He aquí algunos favores típicos que le pueden pedir sus familiares y maneras enérgicas de ofrecer una negativa amable.
Si una persona le pregunta:
«¿Puedes prestarme cinco mil pesos? Te las devolveré en cuanto me paguen, te lo prometo.»
Usted puede contestar:
«Me gustaría poder ayudarte, pero simplemente me es imposible.»
Si la persona intenta insistir con preguntas como:
«¿Por qué no? Tienes un buen trabajo y mucho dinero.»
Usted puede decir:
«¡No debemos de tratar con el mismo banquero! Lo siento, pero me resulta imposible en este momento.»
Si alguien pregunta:
«¿Podrían quedarse nuestros hijos mayores con ustedes en verano mientras hacemos un viaje?»
Usted puede decir:
«Eso no será posible. No, no creo que podamos. Lo siento.»
Si intenta presionarlo diciendo:
«¿Por qué no? Nuestros hijos no te causarán molestias. Son unos angelitos, te lo prometo.»
Usted puede decir:
«Estoy convencido de que tus hijos serían unos huéspedes perfectos, pero me temo que no puedo ayudarte. Ya tenemos planes para el verano.»
Otras respuestas posibles a diferentes situaciones:
«Me encantaría poder ayudarte, pero me temo que tengo que rehusar tu propuesta. Lo siento mucho, pero no puedo.»
« Lo siento, pero te convendría mucho más buscar otra persona.
«Me gustaría, pero en este momento no hay manera de que pueda hacerlo,
«Me resulta imposible comprometerme. Si quieres, te puedo dar el nombre de...
O la respuesta humoristica:
"Me encantaría, pero no me apetece".
abril 10, 2008
Asertividad - No es no
No es no
Y hay una sola manera de decirlo.
No.
Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
No se dice de una sola manera.
Es corto, rápido, monocorde, sobrio y escueto. No.
Se dice una sola vez, No.
Con la misma entonación, No.
Como un disco rayado, No....
Un no que no necesita explicaciones y justificaciones.
No es No.
No, tiene la brevedad de un segundo.
Es un no para el otro porque ya fue para uno mismo.
No es No, aquí y muy lejos de aquí.
No, no deja las puertas abiertas ni entrampa con esperanzas,
ni puede dejar de ser No,
aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.
No, es el último acto de dignidad.
No, es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes.
No, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos, ni con pena y menos aún con satisfacción.
No, es no, porque no.
Cuando el no es No, se mira a los ojos y el no se descuelga naturalmente de los labios.
La voz del No no es trémula, ni vacilante, ni agresiva y no deja duda alguna.
Ese No no es una negación del pasado, es una corrección del futuro.
Y sólo quien sabe decir No puede decir Sí.
HUGO FINKELSTEIN
abril 08, 2008
Represión emocional
Muchas personas creen que si niegan determinados sentimientos como la ira o el resentimiento, éste simplemente se esfumará. Lo cierto, en cambio, es que los seres humanos no podemos hacer desaparecer nuestros sentimientos. Podemos empujarlos al subconsciente, con lo cual en apariencia desaparecerán, pero ello requiere una enorme cantidad de energía, y a medida que transcurra el tiempo se necesitará cada vez más energía para mantenerlos reprimidos. Es inevitable que esto lleve a ataque de agotamiento, o a una fatiga crónica que al parecer no tiene motivos. Y dado que a cada uno de nosotros posee una cantidad determinada de energía psíquica, cuanto mayor sea el caudal de energía que alguien invierte en reprimir sus sentimientos, tanto menos le quedará para otros esfuerzos que le demanda la vida.
La represión de los sentimientos acaba siempre por ser un esfuerzo inútil. Tarde o temprano los sentimientos sepultados afloran. A menudo ello ocurre en el momento más inesperado y con fuerza sorprendente, lo cual puede causar estragos en las relaciones.
La represión de los sentimientos acaba siempre por ser un esfuerzo inútil. Tarde o temprano los sentimientos sepultados afloran. A menudo ello ocurre en el momento más inesperado y con fuerza sorprendente, lo cual puede causar estragos en las relaciones.
abril 04, 2008
Entrevista para la revista "La Tecla"
Lo que sigue es parte de una nota que le realizaron a Abel en la Revista "Ls Tecla" publicada el 20 de marzo.
1. Cuales son los talentos emocionales?
La Inteligencia Emocional es un modelo basado en cinco Habilidades Prácticas, a saber: la Autoconciencia (reconocimiento de las propias emociones), Autorregulación (control de los impulsos y las emociones, junto con el manejo del estrés), Automotivación (la capacidad de estimularse y de entusiasmarse frente a una tarea, problema o desafío), la Empatía (la capacidad de reconocer emociones, sentimientos, deseos y perspectivas en los demás), y las Destrezas Sociales (capacidad de liderazgo, de persuasión, habilidad para motivar a otras personas, etc.)
2. Goleman afirma que la inteligencia emocional no es hereditaria sino que puede desarrollarse ¿Ud. Piensa que puede enseñarse? Si es así, ¿Cómo?
La Inteligencia Emocional se aprende, por lo tanto es sumamente importante que se enseñe en las distintas organizaciones (escuelas, empresas, hospitales, instituciones gubernamentales, etc.)Hay suficiente evidencia de los cambios producidos en empresas, escuelas y otros tipos de organizaciones, después del aprendizaje de la IE, en muchas partes del mundo.
La Inteligencia Emocional es un modelo basado en cinco Habilidades Prácticas, a saber: la Autoconciencia (reconocimiento de las propias emociones), Autorregulación (control de los impulsos y las emociones, junto con el manejo del estrés), Automotivación (la capacidad de estimularse y de entusiasmarse frente a una tarea, problema o desafío), la Empatía (la capacidad de reconocer emociones, sentimientos, deseos y perspectivas en los demás), y las Destrezas Sociales (capacidad de liderazgo, de persuasión, habilidad para motivar a otras personas, etc.)
2. Goleman afirma que la inteligencia emocional no es hereditaria sino que puede desarrollarse ¿Ud. Piensa que puede enseñarse? Si es así, ¿Cómo?
La Inteligencia Emocional se aprende, por lo tanto es sumamente importante que se enseñe en las distintas organizaciones (escuelas, empresas, hospitales, instituciones gubernamentales, etc.)Hay suficiente evidencia de los cambios producidos en empresas, escuelas y otros tipos de organizaciones, después del aprendizaje de la IE, en muchas partes del mundo.
La forma en que se puede desarrollar la enseñanza de la IE es, como cualquier otra disciplina, presentando los fundamentos teóricos a las personas (niños, jóvenes o adultos), mostrando el papel de las 5 Habilidades Prácticas en todos los ámbitos de nuestras vidas, y practicando individual y grupalmente cada una de esas 5 Habilidades.
3. ¿Cómo se relacionan los centros emocionales y los cognitivos en el cerebro?
3. ¿Cómo se relacionan los centros emocionales y los cognitivos en el cerebro?
La neurociencia moderna ha establecido que los centros emocionales y cognitivos están totalmente interrelacionados, lo que se prueba en la propia morfología del cerebro.Esto le ha hecho afirmar, al famoso neurólogo Antonio Damasio, que prácticamente no hay decisión que tome un ser humano en el que no participen las emociones. Tanto los hemisferios cerebrales (el izquierdo y el derecho) como las capas superpuestas del cerebro (la reptiliana, la límbica o emocional y el córtex) están totalmente interrelacionados, lo que explica, desde el punto de vista biológico y psicólogico, la tremenda variedad psicofícisa de los individuos que componen la especie humana.
4. Las personas con conductas agresivas ¿tienen deficiencia en la inteligencia emocional?
Se entiende que toda persona con conductas que no le sean productivas o sanas (puede ser la agresividad, la timidez extrema, una fobia, etc.) experimenta un desequilibrio psicológico que también puede considerarse, bajo el nuevo paradigma, como una deficiencia en Inteligencia Emocional, aunque a mi juicio es mejor seguir usando, por ejemplo, el término 'desequilibrio psicológico', ya que si bien la Inteligencia Emocional incluye los factores cognitivos como parte esencial de su enfoque, la expresión 'desequilibrio psicológico' parece ser más clara al abarcar más explícitamente tanto los factores cognitivos como los emocionales, en cualquier tipo de problema de orden mental.
5- Podemos afirmar entonces que "la mayor parte de las habilidades para conseguir una vida satisfactoria son de carácter emocional, no intelectual"...
4. Las personas con conductas agresivas ¿tienen deficiencia en la inteligencia emocional?
Se entiende que toda persona con conductas que no le sean productivas o sanas (puede ser la agresividad, la timidez extrema, una fobia, etc.) experimenta un desequilibrio psicológico que también puede considerarse, bajo el nuevo paradigma, como una deficiencia en Inteligencia Emocional, aunque a mi juicio es mejor seguir usando, por ejemplo, el término 'desequilibrio psicológico', ya que si bien la Inteligencia Emocional incluye los factores cognitivos como parte esencial de su enfoque, la expresión 'desequilibrio psicológico' parece ser más clara al abarcar más explícitamente tanto los factores cognitivos como los emocionales, en cualquier tipo de problema de orden mental.
5- Podemos afirmar entonces que "la mayor parte de las habilidades para conseguir una vida satisfactoria son de carácter emocional, no intelectual"...
Por fortuna la IE es un paradigma holístico, lo cual significa, en otras palabras, que es abarcador, y aunque lo que llamamos 'satisfacción' suele expresarse emocionalmente, a la luz de las recientes investigaciones que son los cimientos de la Inteligencia Emocional, podría decirse con más precisión que una vida satisfactoria es el resultado de correctos procesos cognitivos y emocionales en relación con la realidad que experimenta cada persona.
marzo 31, 2008
Inteligencia emocional en la politica
Actualmente se tiene un marcado interés por las emociones y los sentimientos como elementos centrales de la comunicación política. Más allá de la vanidad ideológica, de la prepotencia programática, de los gestos envalentonados y desafiantes, de los rostros duros de los candidatos, los votantes prefieren ver y escuchar expresiones que despierten emociones y sentimientos positivos; quieren sentir a los candidatos como personas compasivas, altruistas, corteses, humanas, tiernas, amistosas, cordiales; que apelen a lo mejor que llevamos dentro y nos inviten a crecer como individuos y como sociedad en vez de líderes que juegan con nuestros miedos y nuestras necesidades.
Y es que detrás de cada voto hay un afecto y, para despertar ese interés “los candidatos tienen que seducir sin ocultar sus emociones; desde unas risas, un llanto o una caricia”. Mientras algunos políticos han abandonado el terreno de lo emocional (valores, sentimientos y emociones) y han menospreciado el conocimiento de la percepción ciudadana, otros se están ocupando y utilizan mejor los mensajes y las expresiones.
La mercadotecnia de las emociones que sirve de base a la política de las emociones enfatiza que quienes deciden participar en política orientan su decisión de voto en sus emociones y sentimientos. La política implica la movilización de emociones a favor o en contra de un partido o un candidato. El candidato o partido que triunfa en los comicios no necesariamente es el mejor, es el que es percibido como el mejor por la mayoría de los electores que acuden a votar.
Aceptada y validada la “inteligencia emocional”, los candidatos la están adoptando como parte de su perfil. Y es que las personas que tienen una inteligencia emocional elevada son socialmente equilibradas, sociables y alegres, no son pusilánimes ni suelen pensar una y otra vez. Poseen una notable capacidad de compromiso con las personas o las causas, de asumir responsabilidades y de alcanzar una perspectiva ética; son solidarias y cuidadosas de las relaciones. Su vida emocional es rica y apropiada; se sienten cómodos con ellos mismos, con los demás y con el medio social donde viven”.
El tema de la política de las emociones se vuelve más imperativo y atractivo para los candidatos cuando, según los expertos, esa “política de las emociones” es una de las mejores tácticas para conectarse con los electores indecisos (que son los que deciden quién es el ganador) y con los que han perdido confianza en la política. La mejor forma de convencer a los votantes indecisos es utilizar las emociones. Y el canal más emocional de la comunicación política son las imágenes, los colores y la música.
Hay que conectarse emocionalmente con los votantes, hay que hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. El liderazgo consiste en estar con la gente, con su sufrimiento, abriéndole horizontes. Pero esto hay que hacerlo sentir más allá del discurso. No solamente se trata de poner el corazón cerca del pueblo, sino al pueblo cerca del corazón. Emocionarse, emocionar, esta es la clave para conquistar votos. Los votantes quieren soluciones, pero también horizontes, sueños y proyectos. Pero sobre todo, quieren candidatos de buen corazón. Así las cosas, los candidatos deberán cuidar más sus emociones y sus expresiones. Y esto debe reflejarse en lo que queda de campaña.
Héctor Rodríguez
Y es que detrás de cada voto hay un afecto y, para despertar ese interés “los candidatos tienen que seducir sin ocultar sus emociones; desde unas risas, un llanto o una caricia”. Mientras algunos políticos han abandonado el terreno de lo emocional (valores, sentimientos y emociones) y han menospreciado el conocimiento de la percepción ciudadana, otros se están ocupando y utilizan mejor los mensajes y las expresiones.
La mercadotecnia de las emociones que sirve de base a la política de las emociones enfatiza que quienes deciden participar en política orientan su decisión de voto en sus emociones y sentimientos. La política implica la movilización de emociones a favor o en contra de un partido o un candidato. El candidato o partido que triunfa en los comicios no necesariamente es el mejor, es el que es percibido como el mejor por la mayoría de los electores que acuden a votar.
Aceptada y validada la “inteligencia emocional”, los candidatos la están adoptando como parte de su perfil. Y es que las personas que tienen una inteligencia emocional elevada son socialmente equilibradas, sociables y alegres, no son pusilánimes ni suelen pensar una y otra vez. Poseen una notable capacidad de compromiso con las personas o las causas, de asumir responsabilidades y de alcanzar una perspectiva ética; son solidarias y cuidadosas de las relaciones. Su vida emocional es rica y apropiada; se sienten cómodos con ellos mismos, con los demás y con el medio social donde viven”.
El tema de la política de las emociones se vuelve más imperativo y atractivo para los candidatos cuando, según los expertos, esa “política de las emociones” es una de las mejores tácticas para conectarse con los electores indecisos (que son los que deciden quién es el ganador) y con los que han perdido confianza en la política. La mejor forma de convencer a los votantes indecisos es utilizar las emociones. Y el canal más emocional de la comunicación política son las imágenes, los colores y la música.
Hay que conectarse emocionalmente con los votantes, hay que hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. El liderazgo consiste en estar con la gente, con su sufrimiento, abriéndole horizontes. Pero esto hay que hacerlo sentir más allá del discurso. No solamente se trata de poner el corazón cerca del pueblo, sino al pueblo cerca del corazón. Emocionarse, emocionar, esta es la clave para conquistar votos. Los votantes quieren soluciones, pero también horizontes, sueños y proyectos. Pero sobre todo, quieren candidatos de buen corazón. Así las cosas, los candidatos deberán cuidar más sus emociones y sus expresiones. Y esto debe reflejarse en lo que queda de campaña.
Héctor Rodríguez
Las expectativas pesimistas producen desdicha

Los psicólogos comprueban por primera vez la teoría de la almohada emocional con resultados opuestos a los esperados. Los estudiantes que no esperaban pasar bien un examen se sienten más desdichados que aquellos que esperaban hacerlo bien aunque ambos fracasen.
Una de las leyes de Murphy es la ley sobre la no reciprocidad de las expectativas: las expectativas pesimistas producen resultados negativos, expectativas optimistas producen resultados negativos. No está claro si esto es así, pero parece ser que sí se sabe al menos cómo nos vamos a sentir al final. Esperar lo peor (como la ley de Murphy mencionada) no nos hace sentirnos mejor cuando nos enfrentamos a una decepción.
Mucha gente cree que la preparación mental para el peor resultado en un examen o prueba amortiguará la decepción si finalmente el individuo falla, pero esta idea denominada almohada emocional nunca se había puesto a prueba en un experimento científico. Margaret Marshall de Seattle Pacific University y Jonathon Brown de University of Washington en Seattle han realizado una serie de experimentos para estudiar esta idea.
Primero solicitaron a 80 estudiantes que rellenaran un cuestionario que medía la perspectiva emocional general en la vida de cada uno. Después los estudiantes tenían que resolver un rompecabezas basado en la asociación de palabras con un programa informático. Basándose en esto puntuaron cómo de bien esperaban realizar una segunda tanda de este tipo de pruebas.
A un 50% de los estudiantes se les dio un segundo grupo de rompecabezas que eran un poco más fáciles que los primeros y a la otra mitad más difíciles. Una vez concluida la prueba los estudiantes rellenaban un cuestionario para medir la reacción emocional o cómo de avergonzados o defraudados se sentían.Los investigadores encontraron que los estudiantes que esperaban hacerlo mal se sentían peor que aquellos que también fallaron pero que predijeron que lo harían bien.Como primera conclusión tendríamos que las expectativas pesimistas podrían de hecho exacerbar la desdicha cuando una persona fracasa. Por tanto, el “efecto almohada” de prepararse para lo peor no funcionaría y simplemente te hará más desdichado cuando el fracaso llegue.
El estudio sugiere que la reacción de una persona a una decepción o fracaso está determinada principalmente por la perspectiva que tiene en la vida. Aquellos que esperan el éxito y fracasan tienden a tener en cuenta el lado positivo de las cosas y a pensar que lo han hecho razonablemente bien a pesar de todo.
Pero las personas que tienden a verlo todo de color de rosa tienden además a negar su responsabilidad por el bajo rendimiento que mostrado. En esta segunda parte del estudio, en la que los estudiantes eran preguntados sobre si los resultados de la prueba era una reflejo de su habilidad o no, se comprobó que aquellos que veían la vida de color rosa y fracasaban decían que el test no reflejaba su habilidad.
Por tanto las personas que tienen bajas expectativas tienden a estar abatidos en la vida y quizás menos preparados para lidiar emocionalmente con las decepciones. Y si no consiguen la meta propuesta tienden a culparse a sí mismos. Y por el otro lado los optimistas tienen a echar la culpa de su bajo rendimineto a los demás negando toda responsabilidad.
Basándose en estos experimentos y otros experimentos previos Brown afirma que el mejor modo en el que una persona puede soportar las decepciones es darse cuenta que no tiene tanta importancia y que la persona necesita ser lo suficientemente fuerte para aprender que el fracaso no es tan malo.Sin embargo, algunas veces el pensamiento pesimista puede suponer una ventaja. Anticiparse al fracaso en un examen o a un charla pública puede motivar a ciertas personas a estudiar más o prepararse mejor para así contrarrestar el pronóstico. Los psicólogos llaman a estos individuos “pesimistas defensivos”.Por tanto, y según Julie Norem (Wellesley Collage) , que estudia las estrategias usadas por la gente para perseguir sus metas, debería de haber consecuencias negativas de estar esperando permanentemente lo mejor. Aquellos que continuamente rechazan o ignoran sus fracasos, por ejemplo en el trabajo, deberían de tener la suficiente perspectiva para darse cuentan de que pueden ser despedidos.
La moraleja es que no hay un consejo simple sobre la mejor opción en estos casos, si esperar lo mejor o lo peor. Las expectativas pesimistas producen desdicha, pero las optimistas fracaso e irresponsabilidad.
Marshall M. A& Brown J. D. . Cognition & Emotion, 20 . 43 - 63 (2006).
Una de las leyes de Murphy es la ley sobre la no reciprocidad de las expectativas: las expectativas pesimistas producen resultados negativos, expectativas optimistas producen resultados negativos. No está claro si esto es así, pero parece ser que sí se sabe al menos cómo nos vamos a sentir al final. Esperar lo peor (como la ley de Murphy mencionada) no nos hace sentirnos mejor cuando nos enfrentamos a una decepción.
Mucha gente cree que la preparación mental para el peor resultado en un examen o prueba amortiguará la decepción si finalmente el individuo falla, pero esta idea denominada almohada emocional nunca se había puesto a prueba en un experimento científico. Margaret Marshall de Seattle Pacific University y Jonathon Brown de University of Washington en Seattle han realizado una serie de experimentos para estudiar esta idea.
Primero solicitaron a 80 estudiantes que rellenaran un cuestionario que medía la perspectiva emocional general en la vida de cada uno. Después los estudiantes tenían que resolver un rompecabezas basado en la asociación de palabras con un programa informático. Basándose en esto puntuaron cómo de bien esperaban realizar una segunda tanda de este tipo de pruebas.
A un 50% de los estudiantes se les dio un segundo grupo de rompecabezas que eran un poco más fáciles que los primeros y a la otra mitad más difíciles. Una vez concluida la prueba los estudiantes rellenaban un cuestionario para medir la reacción emocional o cómo de avergonzados o defraudados se sentían.Los investigadores encontraron que los estudiantes que esperaban hacerlo mal se sentían peor que aquellos que también fallaron pero que predijeron que lo harían bien.Como primera conclusión tendríamos que las expectativas pesimistas podrían de hecho exacerbar la desdicha cuando una persona fracasa. Por tanto, el “efecto almohada” de prepararse para lo peor no funcionaría y simplemente te hará más desdichado cuando el fracaso llegue.
El estudio sugiere que la reacción de una persona a una decepción o fracaso está determinada principalmente por la perspectiva que tiene en la vida. Aquellos que esperan el éxito y fracasan tienden a tener en cuenta el lado positivo de las cosas y a pensar que lo han hecho razonablemente bien a pesar de todo.
Pero las personas que tienden a verlo todo de color de rosa tienden además a negar su responsabilidad por el bajo rendimiento que mostrado. En esta segunda parte del estudio, en la que los estudiantes eran preguntados sobre si los resultados de la prueba era una reflejo de su habilidad o no, se comprobó que aquellos que veían la vida de color rosa y fracasaban decían que el test no reflejaba su habilidad.
Por tanto las personas que tienen bajas expectativas tienden a estar abatidos en la vida y quizás menos preparados para lidiar emocionalmente con las decepciones. Y si no consiguen la meta propuesta tienden a culparse a sí mismos. Y por el otro lado los optimistas tienen a echar la culpa de su bajo rendimineto a los demás negando toda responsabilidad.
Basándose en estos experimentos y otros experimentos previos Brown afirma que el mejor modo en el que una persona puede soportar las decepciones es darse cuenta que no tiene tanta importancia y que la persona necesita ser lo suficientemente fuerte para aprender que el fracaso no es tan malo.Sin embargo, algunas veces el pensamiento pesimista puede suponer una ventaja. Anticiparse al fracaso en un examen o a un charla pública puede motivar a ciertas personas a estudiar más o prepararse mejor para así contrarrestar el pronóstico. Los psicólogos llaman a estos individuos “pesimistas defensivos”.Por tanto, y según Julie Norem (Wellesley Collage) , que estudia las estrategias usadas por la gente para perseguir sus metas, debería de haber consecuencias negativas de estar esperando permanentemente lo mejor. Aquellos que continuamente rechazan o ignoran sus fracasos, por ejemplo en el trabajo, deberían de tener la suficiente perspectiva para darse cuentan de que pueden ser despedidos.
La moraleja es que no hay un consejo simple sobre la mejor opción en estos casos, si esperar lo mejor o lo peor. Las expectativas pesimistas producen desdicha, pero las optimistas fracaso e irresponsabilidad.
Marshall M. A& Brown J. D. . Cognition & Emotion, 20 . 43 - 63 (2006).
marzo 29, 2008
Inteligencia emocional en la cocina

El próximo día 26 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el mundo de la neurología orientada a la alimentación tiene una cita.
El Dr. Miguel Sánchez Romera, neurólogo y chef del restaurante L´Esguard, presenta ‘Neurogastronomía: la inteligencia emocional culinaria', su tercer libro realizado con el patrocinio de Lundbeck.
‘Después de 20 años de experiencia en el pensamiento neurológico y neurofisiológico y 12 años también con este pensamiento neurológico en la cocina, tengo la oportunidad de explicar lo que yo denomino: la Neurogastronomía -la inteligencia emocional culinaria' ha indicado.
Este nuevo libro analiza -desde la perspectiva científica del Sistema Nervioso Central y desde el pensamiento culinario -el papel de los cinco sentidos en la cocina, los alimentos cerebroactivos, el construccionismo culinario o el llamado expresionismo orgánico.
A los posibles lectores españoles que lo consigan: si nos quieran contar algo al respecto del libro, recibiremos sus comentarios con mucho gusto.
El Dr. Miguel Sánchez Romera, neurólogo y chef del restaurante L´Esguard, presenta ‘Neurogastronomía: la inteligencia emocional culinaria', su tercer libro realizado con el patrocinio de Lundbeck.
‘Después de 20 años de experiencia en el pensamiento neurológico y neurofisiológico y 12 años también con este pensamiento neurológico en la cocina, tengo la oportunidad de explicar lo que yo denomino: la Neurogastronomía -la inteligencia emocional culinaria' ha indicado.
Este nuevo libro analiza -desde la perspectiva científica del Sistema Nervioso Central y desde el pensamiento culinario -el papel de los cinco sentidos en la cocina, los alimentos cerebroactivos, el construccionismo culinario o el llamado expresionismo orgánico.
A los posibles lectores españoles que lo consigan: si nos quieran contar algo al respecto del libro, recibiremos sus comentarios con mucho gusto.
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