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agosto 02, 2017

Tips de Habilidades Sociales


¿Quieres causar una buena primera impresión? Tomar en cuenta tus emociones y las de la otra persona puede ser la mejor vía para lograrlo. 
 
 

Conocer las emociones y saberse manejar en ellas es sin duda una cualidad que no muchas personas poseen. Aunque parezca extraño, muchas personas viven sus propias emociones con desdén o, en otro sentido, las limitan a ámbitos muy específicos como el amor o la amistad, sin darse cuenta de que éstas se encuentran presentes en todo momento: lo mismo en el trabajo que al estar en la calle o cuando hacemos las tareas más inocuas.
En este sentido, conocer a alguien por primera vez es una de esas circunstancias en donde creemos que nuestras emociones se encuentran más o menos apartadas o al menos bajo control. En una entrevista laboral, por ejemplo, creemos que todo es profesional y serio; o cuando coincidimos con una mujer o un hombre en una fiesta, igualmente asumimos un rol en donde queremos creer que todo está predispuesto: los intercambios, las conductas, las respuestas…
Pero no es así. Y muchas veces, cuando el encuentro no resulta en lo que queremos o suponíamos, se debe al efecto de nuestras emociones, a nuestro desconocimiento de la forma en cómo operan en nuestra vida y, en última instancia, a cierto tipo de traición por parte de ellas.
A continuación compartimos 5 sencillas técnicas de inteligencia emocional que invitan a tomar en cuenta esas emociones que se encuentran en un primer encuentro con alguien y que inciden sobre éste. Considerarlas es el primer paso para aprovecharlas a nuestro favor.

Demuestra entusiasmo genuino por el encuentro
Quizá nada que halague tanto a una persona como darse cuenta de que recibe el aprecio, la consideración o el respeto de otro, incluso si se trata de la primera vez que ambos entran en contacto. Una sonrisa amable, gestos de cortesía o la manifestación expresa de tu alegría por conocer a alguien puede ser una de las mejores formas de romper las barreras que suelen rodear el encuentro con alguien desconocido que tiene la posibilidad de adquirir importancia en tu vida.

Ofrece un elogio
Todos tenemos algo en lo cual destacamos. Si observas con atención y sabes escuchar, seguramente lo notarás en la persona a quien conoces: desde su estilo para vestir hasta su experiencia o los conocimientos que posee. Los elogios, además, pueden tener el efecto de aligerar una situación, o volver amable a quien se encuentra tenso.

Recurre a las preguntas abiertas
La conversación ha tenido fama de ser un arte, y quizá esto se vuelve más evidente cuando estamos con alguien que recién conocimos y con quien parece que no tenemos de nada de qué hablar. Con todo, avivar una conversación es más o menos sencillo, pues a fin de cuentas somos seres formados doblemente por la compañía y el lenguaje, lo cual es una forma de decir que hablar es otra de nuestras necesidades básicas. Cuando una plática amenace con irse a pique y convertirse en monólogo, formula preguntas cuya respuesta sea necesariamente abierta: ¿Qué te pareció?, ¿Cómo llegaste a eso?, ¿Qué aprendiste de esa situación?, ¿Qué fue lo que más te gusto de vivir esa experiencia?, etc.

Encuentra las coincidencias
Cuando nos sentimos conectados con otros, todo fluye mejor. Puede ser que esa persona a quien acabas de conocer también se ejercite con regularidad, o quizá le guste un autor a quien tú también has leído, o hayan visto ambos una misma película… Sea un hábito, un interés, un gusto o una cualidad, es muy probable que encuentres un rasgo afín que te permita ahondar ese vínculo que apenas comienza.

Llama a la persona por su nombre cuando te despida (¡y procura no olvidarlo!)
Recordar el nombre propio de otra personas es una de las estrategias más sencillas para propiciar la cercanía y, sin embargo, es una de las menos practicadas. Secreta o abiertamente, a todos nos complace que un desconocido recuerde nuestro nombre incluso si lo escucho una sola vez, y, en sentido opuesto, nos decepciona un poco que nos pidan volver a decirlo. Procura poner atención cuando una persona se presente con su nombre y emplea alguna técnica para recordarlo: asócialo mentalmente con un personaje famoso o una persona a quien conozcas bien (un familiar, por ejemplo), o repítelo cuando recién lo hayas escuchado.

de la página web:
http://pijamasurf.com

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agosto 01, 2013

Cómo obstaculizar una comunicación emocional y efectiva con los otros

Desarrollar Habilidades sociales

Patrones negativos de escucha:

El simulador: No se centra en la persona que habla, su mente está en otra parte a pesar de dar señales externas de que está atento: asiente con la cabeza, establece contacto visual y en ocasiones murmura “ajá”.

El interruptor: No permite que la persona que está hablando termine de hacerlo; no le hace ninguna pregunta para clarificar ni solicita ningún tipo de información adicional. Está demasiado ansioso de hablar. Muestra muy poco interés por la otra persona.

El interpretador: Esta persona intenta de manera precipitada interpretar todo lo que otra persona dice y por qué lo dice. Juzga las palabras de su interlocutor o intenta acoplarlas a su propia lógica, sin tener suficientes elementos de juicio para ello. Suelen utilizar expresiones como: « Tú lo que sientes es....»

El aprovechado: Utiliza las palabras de su interlocutor únicamente como un medio para transmitir su propio mensaje. Cuando la persona dice algo, el aprovechado se apropia del enfoque y lo modifica en la dirección de su propio punto de vista, su opinión, su historia o sus hechos. Sus expresiones favoritas son:
“Bueno, eso no es nada en comparación con lo que me pasó a mí…”; “Yo recuerdo cuando yo era…”

El discutidor: Esta persona sólo escucha el tiempo necesario para refutar lo dicho. Su objetivo es utilizar las
palabras de su interlocutor en su contra. En el peor de los casos, lo discute todo y desea demostrar
que el otro está equivocado. Como mínimo, intenta siempre que su interlocutor reconozca su punto
de vista.

El consejero: Ofrecer consejos es, en algunas ocasiones, positivo; sin embargo, en otras, este comportamiento interfiere con la capacidad de escucha, ya que no permite que la persona que está hablando exprese totalmente sus sentimientos o ideas; no contribuye a resolver los problemas, impide airearlos;
también puede ser humillante para la persona que habla, ya que resta importancia a su preocupación
al ofrecerle una solución rápida.

Por qué es importante desarrollar Habilidades Sociales


Habilidades Sociales es la quinta habilidad de la Inteligencia Emocional

Las habilidades sociales permiten:
  • vincularnos con los otros, 
  • crear nuevos vínculos, 
  • reforzar los existentes, 
  • disfrutar y compartir el afecto. 
  • permiten manifestar necesidades y resolver conflictos: 
  • pedir lo que uno desea, 
  • poder decir que no, 
  • expresar opiniones, 
  • defender los derechos,
  • pedir que el otro cambie su conducta, 
  • enfrentar críticas y hostilidad.
  • En muchas ocasiones nos «cortamos al hablar», 
  • no sabemos pedir un favor, 
  • nos cuesta ir solos a realizar actividades sencillas, 
  • no podemos comunicar lo que sentimos, 
  • no resolvemos situaciones con los amigos, o con la familia, 
  • puede ocurrir que no tengamos amigos... 

Todas estas dificultades subyacen a la carencia de habilidades sociales. Podríamos añadir muchas otras, todas aquellas que tengan que ver con las relaciones difíciles con los otros.

Es creencia común que la simpatía y el atractivo social de algunas personas son totalmente innatos. Sin embargo, es algo que también se adquiere a través de experiencias que van moldeando a las personas hasta hacerlos expertos en estas habilidades. Aunque es en la infancia donde aprendemos en mayor medida a relacionarnos con los demás, es un proceso continuo durante toda la vida y podemos aprender a desarrollarlas.

Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

marzo 15, 2013

Las frases que a nadie le gusta escuchar


Empatía- Habilidades Sociales


1. “¡Usted, venga aquí!” Mejor, pedirlo “por favor” o ir a hablar con la persona.
2. “De todos modos, no lo entendería”. Es preferible decir: “Permítame que le intente explicar…”
3. “Éstas son las normas”. Si existen reglamentos estrictos, debemos tratar de explicarlos para intentar convencer a nuestro interlocutor.
4. “No es asunto suyo”. Una expresión que suele verse como una falta de respeto. Si hay algo que no puede decirse, podemos limitarnos a explicar las razones.
5. “¿Y qué quiere que haga yo?” Resulta mucho más efectivo decir: “Lo siento, no sé qué hacer ahora mismo, pero me gustaría poder ayudarle.”
6. “¡Cálmese!” Puesto que quien dice esto suele hacerlo gritando o incluso amenazando, sólo logra el efecto opuesto. Es preferible decir en voz baja: “Hablemos, seguro que hay una solución.”
7. “¿Cuál es su problema?” Esta frase desencadenará fácilmente un enfrentamiento. Suena más suave decir: “¿En qué puedo ayudarle?”
8. “Usted nunca…” / “Usted siempre…” Esta frase generalizadora está detrás de muchos divorcios y conflictos laborales del mundo. Es mejor sustituirla por: “En este momento, tú/usted…”
9. “Es por su propio bien”. Si es cierto, entonces hay que agregar un ejemplo, como: “Si hacemos las cosas de esta manera, para usted será mejor porque…”
10. “¡Sea razonable, por favor!” Dado que todos creemos ser perfectamente razonables, es preferible: “A ver si he entendido bien lo que me ha dicho” y repetir a la persona sus propias palabras para que reflexione en el momento.



Del libro Yudo verbal de George Thompson (experto en comunicación  que creó una serie de técnicas especialmente útiles para las personas que tratan a diario con personas irritadas)

Este arte marcial de la boca y los oídos está orientado a evitar el conflicto redireccionando los hábitos lingüísticos negativos. Al escuchar y hablar de forma más efectiva, logramos crear un clima de empatía con los demás, con lo que salvamos numerosas disputas.

Curso on line de Inteligencia Emocional en la Empresa:
 http://www.inteligencia-emocional.org/curso/index.htm

diciembre 15, 2010

Cómo detectar mentiras- Paul Ekman


REFLEXIONES DE PAUL EKMAN
Cuando comencé a estudiar este tema, no había modo de saber con qué me iba a encontrar. Existían afirmaciones contradictorias. Freud había dicho: “Quien tenga ojos para ver y oídos para oír puede convencerse a sí mismo de que ningún mortal es capaz de guardar un secreto. Lo que sus labios callan, lo dicen sus dedos; cada uno de sus poros lo traiciona”. No obstante, yo conocía muchos casos en que la mentira había tenido gran éxito, y mis primeros estudios comprobaron que en la detección del engaño la gente no tenía más éxito que si actuara al azar. Los psiquiatras y psicólogos no eran en esto mejores que los demás. La respuesta a la que llegué me complace: no somos, como mentirosos, perfectos ni imperfectos, y detectar el engaño no es ni tan fácil como decía Freud, ni imposible. La cuestión es más complicada y por ende más interesante. Nuestra imperfecta capacidad para mentir es fundamental en nuestra existencia, y quizá necesaria para que ésta persista.
Piénsese en cómo sería la vida si todos supiesen mentir a la perfección o, por el contrario, si nadie pudiera hacerlo. He reflexionado sobre esto principalmente en relación con las mentiras vinculadas a las emociones, que son las más difíciles; por otra parte, son las que más me interesan. Si nunca pudiéramos saber cómo se sintió realmente alguien en cierta oportunidad, y si supiéramos que nunca lo sabríamos, la vida resultaría insulsa. Seguros de que toda muestra de emoción sería un mero despliegue destinado a agradar, manipular o desorientar al otro, los individuos estarían más a la ventura, los vínculos entre las personas serían menos firmes. Considérese por un momento el dilema que tendría que afrontar una madre o un padre si su bebé de un mes fuese capaz de ocultar y falsear sus emociones del mismo modo que lo hacen la mayoría de los adultos. Todo grito o llanto sería el de un “lobo”. Vivimos en la certeza de que existe un núcleo de verdad emocional, de que en su mayoría no quiere o no puede engañarnos sobre lo que siente. Si desvirtuar las propias emociones fuese tan sencillo como desvirtuar las propias ideas, si los gestos y ademanes pudieran disfrazarse y falsearse tanto como las palabras, nuestra vida emocional sería más pobre y más cohibida.
Pero si nunca pudiéramos mentir, si una sonrisa fuera el signo necesario y confiable de que se siente alegría o placer, y jamás estuviera presente sin estos sentimientos, la vida resultaría más difícil y mantener las relaciones, mucho más arduo. Se perdería la cortesía, el afán de suavizar las cosas, de ocultar aquellos sentimientos propios que uno no querría tener. No habría forma de pasar inadvertido, no habría cómo manifestar malhumor o lamer las propias heridas salvo estando a solas. Imaginemos que nuestro compañero de trabajo, amigo o amante fuera alguien que, en materia de control y encubrimiento de sus propias emociones, es como un bebé de tres meses, aunque en todos los restantes aspectos (inteligencia, aptitudes, etc.) es un adulto cabal. ¡Terrible perspectiva!
No somos ni transparentes como los bebés ni perfectamente disfrazables. Podemos mentir o ser veraces, discernir la mentira o no notarla, ser engañados o conocer la verdad. Podemos optar: ésa es nuestra naturaleza.



Cómo detectar mentiras:
http://www.inteligencia-emocional.org/cursos-gratis/detectar-mentiras/index.htm

agosto 27, 2010

Desarrollar habilidades sociales es más importante para nuestra carrera que todo el conocimiento académico que adquiramos

La quinta habilidad de la Inteligencia Emocional es la habilidad para las relaciones sociales.
Nunca está de más insistir con la idea de ésta habilidad de la IE  aunque hayamos posteado varias veces notas similares.

La importancia de la destreza en las relaciones humanas no hace falta explicarla. Pero sí conviene definir hasta qué punto son determinantes en todos los aspectos de nuestra vida, o sea, en nuestra salud física y mental, y en nuestro desarrollo social y económico.

Por ejemplo, estudios realizados por la Fundación Carnegie, y reafirmados por el Instituto Carnegie de Tecnologia, demostraron que aun en ramos técnicos como la ingeniería, cerca del quince por ciento del éxito financiero de cada profesional se debe al conocimiento técnico, y alrededor del OCHENTA Y CINCO POR CIENTO se debe a la habilidad en INGENIERIA HUMANA: a la PERSONALIDAD y la capacidad para tratar con  las personas.

Uno de los principales expertos mundiales en relaciones públicas, Henry Rogers, sostiene: ‘Desarrollar sus potenciales en las relaciones será más importante para su carrera que todo el conocimiento académico que adquiera en la facultad, más importante en la determinación de su futuro como licenciado en arte, en ciencias, doctor en ciencias económicas, en leyes o incluso en filosofía. Permítame que se lo presente en forma de máxima: en la medida en que se relacione sensible  y  adecuadamente (y sí, incluso cautivadoramente) con las personas y los hechos que enfrente, tanto en su trabajo como en la vida personal, tendrá éxito”.

Una vida plena y exitosa se construye gradualmente a partir de una serie de interacciones cotidianas con otros seres humanos, en las que algunos intercambios son vitales y otros triviales; sin embargo, ninguno deja de tener consecuencias. De hecho, el índice del éxito profesional y personal estará determinado, casi infaliblemente, por la forma más o menos eficaz en que maneje dichas interacciones. 

Curso on line de Inteligencia Emocional y Habilidades Sociales con Tutoría: Informes en el el siguiente link: http://www.inteligencia-emocional.org/curso/index.htm

mayo 27, 2010

La importancia de aprender Habilidades Sociales

Habilidades Sociales: Una de las cinco Habilidades prácticas de la Inteligencia Emocional

Prestemos atención a la siguiente lista y veremos la importancia de desarrollar
nuestras habilidades interpersonales. 


a Supervisar empleados.
a Ser padres (y ser hijos).
a Trabajar en equipo.
a Mantener una relación estable.
a Tratar con su jefe.
a Participar en su comunidad.
a Ayudar a otros y enseñarles nuevos procesos.
a Ser un consumidor.
a Conseguir encargos de trabajo.
a Entrevistar a candidatos; ser entrevistado.
a Estar relacionado con médicos, enfermeras y profesionales de la salud física y  mental.
a Vender a clientes.
a Asistir a fiestas.
a Cultivar relaciones.
a Interaccionar con colegas o compañeros de clase.
a Chatear por Internet.



diciembre 15, 2009

Mostrar las emociones


Una competencia social clave es lo bien o mal que la gente expresa sus propios sentimientos. Paul Ekman utiliza la expresión "reglas de demostración" para el consenso social acerca de qué sentimientos pueden mostrarse adecuadamente y cuándo. Las culturas a veces varían enormemente en este sentido. Por ejemplo, Ekman y sus colegas de Japón estudiaron las reacciones faciales de alumnos ante una horrenda película acerca una circuncisión ritual de adolescentes aborígenes. Cuando los estudiantes japoneses vieron la película en presencia de una figura de autoridad, sus rostros mostraron sólo reacciones leves. Pero cuando creyeron que estaban solos (aunque estaban siendo filmados por una cámara oculta) sus facciones se contrajeron en vividas mezclas de aflicción angustiada, temor y disgusto.

Existen varias clases básicas de reglas de demostración. Una es minimizar las muestras de emoción: esta es la norma japonesa para los sentimientos de aflicción en presencia de alguien con autoridad, que los alumnos estaban siguiendo cuando ocultaron su perturbación con una presión inmutable. Otra es exagerar lo que uno siente magnificando la expresión emocional; esta es la táctica utilizada por el niño de seis años contorsiona la cara dramáticamente con el ceño fruncido, los labios temblorosos, mientras corre hacia su madre para quejarse del tormento al  que lo somete su hermano mayor. La tercera es reemplazar un sentimiento por otro; esto entra en juego en algunas culturas asiáticas en las que es descortés decir que no, y en lugar de eso se hacen promesas positivas (aunque falsas). Lo bien que uno emplee estas estrategias, y sepa cuando, hacerlo, es un factor de la inteligencia emocional.

Aprendemos estas reglas de demostración muy pronto, en partemediante la instrucción explícita. Una educación en las reglas de demostración es impartida cuando le indicamos al niño que no se muestre decepcionado y que en lugar de eso sonría y dé las gracias cuando su abuelo le ha hecho un regalo de cumpleaños espantoso aunque bienintencionado. Esta educación en las reglas de demostración, sin embargo, se realizan con mayor frecuencia dando el ejemplo: los chicos aprenden a hacer lo que ven hacer. Al educar los sentimientos, las emociones son al mismo tiempo el medio y el mensaje. Si un padre le dice a su hijo “sonríe y da las gracias” y lo hace en una actitud dura, exigente y fría, mascullando el mensaje en lugar de susurrarlo cariñosamente, es más probable que el niño aprenda una lección muy distinta, y en realidad responda a su abuelo  con el ceño fruncido y con un “gracias” lacónico e inexpresivo. El efecto que produce en el abuelo es muy diferente: en el primer caso se siente feliz (aunque engañado), y en el segundo queda herido por el mensaje confuso.

Las demostraciones emocionales, por supuesto, tienen consecuencias inmediatas en el impacto que producen en la personas que las reciben. La regla que aprende el niño es algo así como: “Disfraza tus verdaderos sentimientos cuando pueden lastimar a alguien a quien amas; en lugar de eso sustitúyelo por un sentimiento falso pero menos hiriente”. Estas re­glas para expresar emociones son algo más que una parte del léxico de los cánones sociales; dictan el impacto que nuestros sentimientos producen a los demás. Seguir bien estas reglas es tener un impacto óptimo; hacerlo deficientemente supone fomentar un desastre emocional.

Por supuesto, los actores son artistas de la demostración emocional; su expresividad es lo que provoca respuesta en el público y, sin duda,. algunos de nosotros entramos en la vida como actores naturales. Pero en parte porque las lecciones que aprendemos sobre las reglas de demostración varían de acuerdo con los modelos que hemos conocido, la pericia difiere enormemente de una persona a otra.

abril 20, 2009

Las emociones descansan en las cogniciones


Las emociones tienen relación con las cogniciones. Al modificar una premisa o presuposición, el motor de inferencia en el cerebro no genera el mismo pensamiento y como consecuencia la emoción no será la misma.

Ejemplos:
-Malinterpretamos la acción de una persona:
Alguien llega tarde a una cita, suponemos que es falta de responsabilidad o desamor, pero esa persona sufrió un problema familar grave y le fue imposible avisarnos. Ante la primer premisa sentimos enojo o frustración, lo tomamos como algo personal; si hubieramos conocido el motivo real hubieramos experimentado empatía en lugar de sentirnos defraudados, enojados o tristes.
Cambió la presunción por concimiento: cambió la emoción experimentada.
Estas cosas suceden cotidianamente, y a veces no nos enteramos de los motivos personales del otro.

-Usamos nuestras creencias personales para comprender un hecho que realiza otra persona que tiene una creencia personal diferente.
Alguien piensa que una persona que viene a su casa sin avisar es una persona desconsiderada, maleducada, por consiguiente la trata con indiferencia o con cierta descortesía, no está a gusto. Aprendió desde niño que siempre se debe llamar antes y preguntar antes de ir a la casa de alguien.
Su amigo/a aprendió desde chico, por el tipo de viviencias familiares, que las visitas espontáneas llenaban de alegría su casa, estaban todos contentos cuando alguien llegaba a verlos y que en consecuencia ir a la casa de un amigo sin avisar es llevarle alegría a esa persona.

Dos creencias diferentes: dos emociones resultantes diferentes, en un caso la cognición es que la visita es una maleducada como consecuencia se siente malestar y desagrado en el otro caso la cognición es que la visita piensa en él y como conescuencia siente alegría.

Cuando una persona dice: “Me indigna que la gente detenga su auto en la mitad de la calle”, es posible que las premisas sean: Que las personas NO DEBEN, NO PUEDEN, NO NECESITAN detenerse en la mitad de la calle. En este caso cambiamos los procesos de pensamiento diciendo: A veces las personas SÍ NECESITAN detenerse en la mitad de la vía, por alguna situación que depende de las circunstancias o de múltiples variables, como un accidente, fallos en el vehículo, errores de maniobra, emergencias, etc. Cambias las presunciones, cambian las emociones.

Desarrollar nuestra Inteligencia Emocional en parte es conocer, informarnos, desterrar mitos, creencias, falsos lugares comunes e intuiciones que creemos sagradas, iluminar aspectos desconocidos, cambiar modos de pensar y actuar erróneos, aprender sobre nosotros mismos y en consecuencia sobre los demás, aprender los increíbles beneficios de desarrollar sus cinco habilidades principales (Autoconciencia, Motivación, Empatía, Habilidades sociales, Control emocional).

marzo 24, 2009

Cómo tratar Personas Difíciles


No hay manera de que podamos hacer cambiar a las personas difíciles para que, de pronto, sean agradables y receptivas. Ese cambio sólo se produce cuando las personas interesadas lo desean y trabajan para conseguirlo. De modo que si no podemos cambiarlas, lo único que podemos hacer es cambiar la forma de reaccionar frente a ellas.

Toda comunicación se basa en la reacción y en la respuesta a esa reacción. Así que, cambiando nuestras propias reacciones, tanto interna como externamente, lograrermos que las personas difíciles reaccionen a su vez de forma distinta (aunque sólo sea temporalmente).

A veces tendremos que ser bastante hábiles a la hora de hablar a estas personas. Aunque podamos desahogarnos y gritarle a un hermano o hermana, es muy probable que tengamos problemas si reaccionamos del mismo modo con nuestro jefe. Gritar no es una buena forma de manejar situaciones ni siquiera con la familia, pero al menos no perderemos el trabajo.

Cada uno reacciona de una forma diferente con las personas problemáticas, porque todos partimos de un punto distinto. No hay dos personas que se vean a sí mismas de la misma manera, una puede estar calmada y serena, otra demasiado segura de si misma, mientras que otra puede padecer de baja autoestima. Es muy fácil sentirse herido, desvalorizado y desmoralizado por las palabras y las acciones de los demás; de hecho, eso es lo que pretenden y lo que les otorga su poder. No obstante, si permite que le hieran está dejando que le ganen y eso no es bueno ni para usted ni para la siguiente desafortunada víctima. La forma de superar las dificultades que van surgiendo es ser más inteligente que esas personas e influir en sus respuestas. Con frecuencia, podrá hacerlo sin que ni tan siquiera se den cuente de ello.

Ver Manual completo en:
http://www.inteligencia-emocional.org/cursos-gratis/como-tratar-personas-dificiles/index.htm

enero 30, 2009

Habilidades Sociales

Reportaje a Abel Cortese en la Revista "Nueva"

¿A qué llamamos habilidad social?
Las habilidades sociales son un conjunto de destrezas (como persuasión, liderazgo, capacidad de trabajo en equipo, tolerancia, etc.) que nos permiten relacionarnos de la mejor manera posible con otra u otras personas.

¿Cuáles son éstas? ¿Podría ejemplificar?
Entre las habilidades sociales más importantes podemos mencionar las capacidades de:
1) Liderar a otras personas
2) Motivar a un grupo para que alcance objetivos específicos
3) Escuchar y entender a otra u otras personas
4) Persuadir a otros seres humanos para que hagan algo que es necesario hacer o algo que queremos que hagan
5) Conciliar, negociar o mediar en procesos conflictivos
6) Agradar, cautivar o seducir a otra u otras personas, tanto en la vida afectiva como en la profesional

¿En qué se diferenciará una persona que tenga habilidades sociales con respecto a una que no las tenga?
La mayoría de los deseos, sueños u objetivos que nos proponemos en la vida, dependen de la participación de otras personas. Las competencias sociales son cruciales, por lo tanto, para alcanzar o concretar esos deseos u objetivos.
En la vida afectiva, las habilidades sociales complementan el amor que se siente en la pareja, o en la amistad, haciendo que cada una de las interacciones sea lo más simple, transparente y 'ecológica' posible.
El gran psicólogo Eric Berne escribió, justamente, un libro llamado: 'Con el Amor no Basta', elocuente expresión que alude a la necesidad imperiosa, en la vida afectiva, de aprender habilidades sociales. Y esto es, obviamente, aún más crucial en la vida profesional y laboral.

¿Por qué son tan importantes las habilidades sociales? ¿Por qué cobraron tanta importancia en la actualidad?
Las habilidades sociales han sido ponderadas desde el principio de los tiempos, en los textos de los psicólogos y pensadores antiguos. Hoy se han vuelvo más importante aún debido a las complejidades de la vida contemporánea, tanto en el aspecto personal (estrés, conflictos y malentendidos, desacuerdos, etc.), como en la vida organizacional (hipercompetencia, excelencia en el servicio al cliente, liderazgo de alta calidad, etc.)

¿Se aprenden las habilidades sociales? ¿Cómo?
Las habilidades sociales se aprenden, enseñarlas es justamente uno de los propósitos de la Inteligencia Emocional. Existen principios, técnicas y herramientas que permiten re-educar nuestras percepciones, creencias, supuestos, etc., para reaccionar y comportarnos de diferente manera cada vez que entendemos o comprobamos que nuestras actuales actitudes no conducen a los resultados que buscamos.

¿Quién las debe enseñar?
Las deberían enseñar todos los docentes, todos los líderes, todos los psicólogos, y en general todos los profesionales que pueden aportar, a otros seres humanos, técnicas y principios que permiten vivir mejor (en armonía, con comprensión y entendimiento, buscando acuerdos constructivos), tanto en la esfera personal como en la colectiva (lo que incluye desde desde una organización barrial hasta un conjunto de países).

octubre 27, 2008

SABER ESCUCHAR ES UN DON QUE ATRAE A LA GENTE

Habilidades sociales

Saber escuchar es un don que se valora en cualquier circunstancia.

Cuando un aspirante a la política le solicitó consejo al juez Oliver Wendell Holmes, con respecto a cómo lograr ser elegido para un cargo público, éste le escribió:

‘Saber escuchar a otros de una manera benévola e inteligente es quizá el mecanismo más eficaz del mundo para llevarse bien con la gente y asegurar su amistad para toda la vida. Son poquísimos los que emplean la ‘magia blanca’ de saber escuchar’. Si nos vamos al terreno de los negocios Peter Drucker sostiene que “ ser maravilloso con las personas significa escucharlos bien”

ES PRECISO QUE USTED SEPA LO QUE LA GENTE QUIERE, LO QUE NECESITA Y LO QUE ES. Y para ello hay que SABER ESCUCHAR.

DISTINCIONES de la Escucha
Escuchar las palabras que se dicen
Escuchar las acciones en el lenguaje que aparecen
Escuchar la inquietud que el otro trae a la conversación
Escuchar el estado de ánimo desde el cual habla
Escuchar el contexto en el cual es dicho lo que se dice
Escuchar el ámbito de acciones posibles que se comprometen o hacen lo posible al decir lo que se dijo
Escuchar la interpretación que generamos de lo que escuchamos
Escuchar los trasfondos posibles de la conversación
Escuchar el espacio de posibilidades que se abren o se cierran
‘Escuchar’ (captar) las emociones que están en juego
Escuchar las historias personales (background o trasfondo)
Escuchar las prácticas sociales (cultura)


del curso on line de inteligencia emocional
http://www.inteligencia-emocional.org/curso/index.htm

agosto 17, 2008

Leer el lenguaje corporal


Conocer el lenguaje corporal es una Habilidad Social (una de las 5 habilidades prácticas de la Inteligencia Emocional)


Nuestros movimientos nos delatan
El lenguaje corporal, que no es más que todo lo que trasmitimos por medio de movimientos o gestos, delata completamente nuestros sentimientos o altera la percepción acerca de la persona con la que estamos interactuando.

Cuando conversamos con una o varias personas, reflejamos y enviamos miles de señales y mensajes a través de nuestro comportamiento. Así que prestemos atención y saquémosle provecho a los datos que se encuentran abajo, porque tanto en nuestra vida laboral como en la personal, nos serán de gran utilidad para desarrollar las HABILIDADES SOCIALES.

EL ACTO y LO QUE REFLEJA
Algunos Tips de lenguaje corporal:
Acariciarse la barbilla: Toma de decisiones
Entrelazar los dedos: Autoridad
Dar un tirón al oído: Inseguridad
Mirar hacia abajo: No creer en lo que se escucha
Frotarse las manos: Impaciencia
Apretarse la nariz: Evaluación negativa
Golpear ligeramente los dedos: Impaciencia
Sentarse con las manos agarrando la cabeza por detrás: Seguridad en sí mismo y superioridad
Inclinar la cabeza: Interés
Palma de la mano abierta: Sinceridad, franqueza e inocencia
Caminar erguido: Confianza y seguridad en sí mismo
Pararse con las manos en las caderas: Buena disposición para hacer algo
Jugar con el cabello: Falta de confianza en sí mismo e inseguridad
Comerse las uñas: Inseguridad o nervios
La cabeza descansando sobre las manos o mirar hacia el piso: Aburrimiento
Unir los tobillos: Aprensión
Manos agarradas hacia la espalda: Furia, ira, frustración y aprensión
Cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie: Aburrimiento
Brazos cruzados a la altura del pecho: Actitud a la defensiva
Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados :Abatimiento
Manos en las mejillas: Evaluación
Frotarse un ojo: Dudas
Tocarse ligeramente la nariz: Mentir, dudar o rechazar algo

mayo 20, 2008

Potenciar el carisma

Habilidades sociales

Para aprender a fascinar, sólo el 50% del carisma es innato: el resto se puede aprender. Se trata de reconocer el propio encanto, potenciar la seguridad en sí mismo, sintonizar el lenguaje corporal y mejorar el manejo de las emociones.
Pautas sencillas como mirar a los ojos, escuchar atentamente y dominar el lenguaje corporal (mostrándose desenvuelto y abierto) son claves.


Premisas como la seguridad en uno mismo, la inteligencia emocional, la gesticulación adecuada y la voz agradable se pueden entrenar y mejorar. El resto viene del interior, acoplado a la personalidad; y es el resultado de la trayectoria y las circunstancias de cada persona, de sus emociones y su disposición a relacionarse positiva y abiertamente.

Lo que deberíamos evitar:

1 Hablar sólo de nosotros mismos.
2 Empequeñecer a nuestro interlocutor.
3 Engrandecernos a nosotros mismos.
4 Enseñar al otro.
5 Quéjarse y protestar.
6 Hablar sobre todo de religión y política cuando no conocemos bien a nuestro oyente.
7 Interpretar.
8 Hablar mal de los demás.
9 Si estamos de mal humor, peor para los demás.
10 No intersarnos por nuestro interlocutor e interrumpir a menudo.

abril 23, 2008

Tips: Asertividad, saber decir NO

Habilidades sociales
Asertividad: La expresión a través de la cual uno establece los propios derechos e intereses sin violar los derechos e intereses de los demás.

Una de las maneras es saber decir que no. Sin ser agresivo en la respuesta o sin ser pasivo y dejarse convencer.
Tips:
Aunque se sienta culpable cuando tenga que decir no, no elabore excusas rebuscadas. Lo más posible es que acabe tan enredado con sus propias mentiras que, para evitar el desconcierto total, ceda a las peticiones más imposibles. Una estrategia efectiva sería negarse amablemente a hacer el favor diciendo:
«Por más que quisiera, sencillamente no puedo...»
Luego cállese, no importa lo largo que sea el silencio que se produzca a continuación.
He aquí algunos favores típicos que le pueden pedir sus familiares y maneras enérgicas de ofrecer una negativa amable.
Si una persona le pregunta:
«¿Puedes prestarme cinco mil pesos? Te las devolveré en cuanto me paguen, te lo prometo.»
Usted puede contestar:
«Me gustaría poder ayudarte, pero simplemente me es imposible.»
Si la persona intenta insistir con preguntas como:
«¿Por qué no? Tienes un buen trabajo y mucho dinero.»
Usted puede decir:
«¡No debemos de tratar con el mismo banquero! Lo siento, pero me resulta imposible en este momento.»

Si alguien pregunta:
«¿Podrían quedarse nuestros hijos mayores con ustedes en verano mientras hacemos un viaje?»
Usted puede decir:
«Eso no será posible. No, no creo que podamos. Lo siento.»
Si intenta presionarlo diciendo:
«¿Por qué no? Nuestros hijos no te causarán molestias. Son unos angelitos, te lo prometo.»
Usted puede decir:
«Estoy convencido de que tus hijos serían unos huéspedes perfectos, pero me temo que no puedo ayudarte. Ya tenemos planes para el verano.»

Otras respuestas posibles a diferentes situaciones:
«Me encantaría poder ayudarte, pero me temo que tengo que rehusar tu propuesta. Lo siento mucho, pero no puedo.»
« Lo siento, pero te convendría mucho más buscar otra persona.
«Me gustaría, pero en este momento no hay manera de que pueda hacerlo,
«Me resulta imposible comprometerme. Si quieres, te puedo dar el nombre de...


O la respuesta humoristica:
"Me encantaría, pero no me apetece".

marzo 05, 2008

Tips: Habilidades Sociales/ Protocolo en los negocios

Habilidades Sociales o Manejo de las Relaciones es una de las cinco habilidades prácticas de la Inteligencia Enocional

Uno de los principales expertos mundiales en relaciones públicas, Henry Rogers, sostiene: 'Desarrollar sus potenciales en las relaciones será más importante para su carrera que todo el conocimiento académico que adquiera en la facultad, más importante en la determinación de su futuro como licenciado en arte, en ciencias, doctor en ciencias económicas, en leyes o incluso en filosofía.
Permítame que se lo presente en forma de máxima: en la medida en que se relacione sensible y adecuadamente (y sí, incluso cautivadoramente) con las personas y los hechos que enfrente, tanto en su trabajo como en la vida personal, tendrá éxito".

LOS SEIS PRINCIPIOS BÁSICOS DEL PROTOCOLO O ETIQUETA DE LOS NEGOCIOS SON:

1. Sea puntual.
2. Sea discreto.
3. Sea cortés, agradable y optimista.
4. Interésese por los demás, no sólo por usted mismo.
5. Vístase correctamente.
6. Use un lenguaje escrito y oral correcto.

febrero 22, 2008

Habilidades sociales: Las caricias verbales


Los contactos verbales positivos o caricias verbales son afirmaciones que reconocen algún rasgo de otra persona.


Tips:

Podemos referirnos al aspecto,

la vestimenta,

la inteligencia,

la generosidad,

la creatividad,

las condiciones emocionales,

la bondad,

la integridad,

la ética del trabajo,

las habilidades prácticas,

la dignidad,

la capacidad de liderazgo,

el talento artístico,

la respuesta o la habilidad sexual,

la sinceridad,

la capacidad de juego,

la sabiduría práctica,

la elegancia,

el tacto,

o cualquier otro atributo que la persona posea.

Escuchar atentamente a alguien cuando habla también es una caricia.