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mayo 13, 2015

La incapacidad de encontrar el sentido de las emociones, como ejemplo la hipocondria


    
          La vida de un hipocondríaco diríase que aparece como normal, sin problemas ni grandes agobios o teniendo la persona total entereza, y todo iría de maravilla de no ser por la presencia de malestares físicos incomprensibles que nunca parecen encajar en los cuadros médicos oficiales. Las nauseas, los mareos, el vértigo, el aturdimiento, son tan evidentes que sería absurdo no pensar que obedecen a alguna misteriosa enfermedad, siendo que no se ve ni reconoce el poder la ansiedad como causa de los síntomas.

     Mientras que una persona preparada para reconocer sus emociones podría poder fácilmente etiquetar al aburrimiento, a la soledad, a la falta de estímulos, carencias sexuales, falta de afecto, rencor o ambición frustrada, el hipocondríaco padece de una alexitimia o incapacidad de encontrar el sentido de las emociones, sólo constata dolor de cabeza, de estómago, de las articulaciones, un extraño cansancio, molestias musculares misteriosas, sensaciones internas inquietantes, y todo ello le hace sospechar alguna enfermedad que coincidiera en algunos aspectos (aunque luego el médico encontrará más diferencias que similitudes).

     La relación atormentada con el cuerpo delata la presencia oscura de lo que, al no poderse decir, elaborar o matizar, sólo obtiene atención en la superficie de la piel, en la contracción muscular, en espasmos sin sollozo, fruncido de cejas sin pensamiento, dolor sin herida que lo produzca.

     Como quiera que lo que busca el hipocondríaco es en la dirección de la enfermedad, también se desconcierta al ver que nunca se resuelve el diagnóstico médico, ni ningún fármaco le cura de lo que no tiene.

     Algunos médicos odian a esta clases de pacientes que parecen hacerles perder el tiempo y que constantemente cuestionan su profesionalidad. Pero el mensaje de "no tiene usted nada'' niega la existencia de lo que el hipocondríaco ve con la evidencia de sus sentidos, y le hace vacilar entre la idea de ser locos alucinando cosas que no existen y la idea de que tienen algo tan raro que los mismos médicos desconocen (algo que evoca la posibilidad de ser un "caso perdido''). El hipocondríaco se ve obligado a luchar contra corriente en pos de la dignidad de un estado verdadero de enfermo, pero esa verdad parece escurrirse constantemente, no proviene de las autoridades consagradas, ni de la experiencias de los seres queridos, ni aparece en las enciclopedias, ni se deduce fácilmente de las sesudas deducciones sobre el mapa de las molestias.

     Esta situación cambia cuando encontramos por fin un trastorno verdadero, ¡la Hipocondriasis! . Es un trastorno donde confluyen la dificultad de conectarse con la intimidad de lo sentido y pensado, señales psicosomáticas de un alto nivel de ansiedad, rumiaciones fantasiosas sobre cuadros patológicos, sensaciones de incomprensión y desprecio y la tentación contante de estar pendientes de nuestro propio cuerpo rebelde.

     La psicoterapia intenta encontrar los caminos de la elaboración y descubrimiento de la vida emotiva, el reconocimiento de las necesidades no resueltas, el control de las ideas obsesivas y circulares sobre la enfermedad, los múltiples aspectos de las síntomas psicosomáticos, la adecuada gestión del ánimo y de la capacidad de goce de la persona.

junio 27, 2012

Cuando nuestra admiración o nuestro rechazo ante una determinada cualidad de un individuo o de un grupo es desproporcionada es muy probable que nos hallemos bajo los efectos de la sombra

Autoconciencia

"Sólo podemos ver a la sombra indirectamente a través de los rasgos y las acciones de los demás, sólo podemos darnos cuenta de ella con seguridad fuera de nosotros mismos. Cuando, por ejemplo, nuestra admiración o nuestro rechazo ante una determinada cualidad de un individuo o de un grupo -como la pereza, la estupidez, la sensualidad o la es piritualidad, pongamos por caso - es desproporcionada, es muy probable que nos hallemos bajo los efectos de la sombra. De este modo, pretendemos expulsar a la sombra de nuestro interior proyectando y atribuyendo determinadas cualidades a los demás en un esfuerzo inconsciente por desterrarlas de nosotros mismos."

"..semeja al hecho de disparar una flecha mágica. Si el receptor tiene un punto débil como para recibir la proyección la flecha da en el blanco. Así, por ejemplo, cuando proyectamos nuestro enfado sobre una pareja insatisfecha, nuestro seductor encanto sobre un atractivo desconocido o nuestras cualidades
espirituales sobre un guru, nuestra flecha da en el blanco y la proyección tiene lugar estableciéndose, a partir de entonces se produce un misterioso vínculo entre el emisor y el receptor, cosa que ocurre, por ejemplo, cuando nos enamoramos, cuando descubrimos a un héroe inmaculado o cuando tropezamos con alguien absolutamente despreciable, por ejemplo.

Nuestra sombra personal contiene todo tipo de capacidades potenciales sin manifestar, cualidades que no hemos desarrollado ni expresado. Nuestra sombra personal constituye una parte del inconsciente que complementa al ego y que representa aquellas características que nuestra personalidad consciente no desea reconocer y, consecuentemente, repudia, olvida y destierra a las profundidades de su psiquismo sólo para reencontrarlas nuevamente más tarde en los enfrentamientos desagradables con los demás.

El encuentro con la sombra

La psicoanalista inglesa Molly Tuby describe seis modalidades diferentes para descubrir a la sombra en nuestra vida cotidiana:

• En los sentimientos exagerados respecto de los demás. («¡No puedo creer que hiciera tal cosa!» «¡No comprendo cómo puede llevar esa ropa!»)
• En el feedback negativo de quienes nos sirven de espejo. («es la tercera vez que llegas tarde sin  decírmelo. »)
• En aquellas relaciones en las que provocamos de continuo el mismo efecto perturbador sobre diferentes personas. («Sam y yo creemos que no has sido sincero con nosotros.»)
• En las acciones impulsivas o inadvertidas. («No quería decir eso.»)
• En aquellas situaciones en las que nos sentimos humillados. («Me avergüenza su modo de tratarme.»)
• En los enfados desproporcionados por los errores cometidos por los demás. («¡Nunca hace las cosas a su debido tiempo!» «Realmente no controla para nada su peso.»)

También podemos reconocer la irrupción inesperada de la sombra cuando nos sentimos abrumados por la vergüenza o la cólera o cuando descubrimos que nuestra conducta está fuera de lugar.  Pero la sombra suele retroceder con la misma prontitud con la que aparece porque descubrirla puede constituir una amenaza terrible para nuestra propia imagen.

Es precisamente por este motivo que rechazamos tan rápidamente -sin advertirlas siquiera - las fantasías asesinas, los pensamientos suicidas o la embarazosa envidia que tantas cosas podría revelarnos sobre nuestra propia oscuridad. R. D. Laing describía poéticamente este reflejo de negación de la mente del siguiente modo:

El rango de lo que pensamos y hacemos está limitado por aquello de lo que no nos damos cuenta. Y es precisamente el hecho de no darnos cuenta de que no nos damos cuenta lo que impide que podamos hacer algo por cambiarlo.

Hasta que nos demos cuenta,de que no nos damos cuenta seguirá moldeando nuestro pensamiento y nuestra acción.

Si la negación persiste, como dice Laing, ni siquiera nos daremos cuenta de que no nos damos cuenta. Es frecuente, por ejemplo, que el encuentro con la sombra tenga lugar en la mitad de la vida, cuando nuestras necesidades y valores más profundos tienden a cambiar el rumbo de nuestra vida determinando incluso, en ocasiones, un giro de ciento ochenta grados y obligándonos a romper nuestros viejos hábitos y a cultivar capacidades latentes hasta ese momento. Pero a menos que nos detengamos a escuchar esta demanda permaneceremos sordos a sus gritos.

La depresión también puede ser la consecuencia de una confrontación paralizante con nuestro lado oscuro, un equivalente contemporáneo de la noche oscura del alma de la que hablan los místicos. Pero la
necesidad a interna de descender al mundo subterráneo puede ser postergada por multitud de causas, como una jornada laboral muy larga, las distracciónes o los antidepresivos que sofocan nuestra desesperación. En cualquiera de estos casos el verdadero objetivo de la melancolía escapa de nuestra comprensión.

El lado oscuro de la sombra no constituye una adquisición evolutiva reciente fruto de la civilización y de la educación sino que hunde sus raíces en la sombra biológica que se asienta en nuestras mismas células. A fin de cuentas, nuestros ancestros animales consiguieron sobrevivir gracias a sus uñas y sus dientes. Nuestra bestia -aunque se mantenga enjaulada la mayor parte del tiempo- permanece todavía viva. "

Recopilación Jung y varios publicado por el Centro Astrológico Misiones


noviembre 15, 2010

Cúando hacer una consulta con un psicólogo/a- Tip Autoconciencia





Podemos observar la siguiente lista para ayudarnos a tomar conciencia:

Si nos encontramos mal físicamente o si sufrimos dolores sin que haya una razón concreta fisiológica para ello.

Todas las personas de nuestro entorno cercano nos sugieren que busquemos ayuda.

Nos resulta difícil establecer relaciones cordiales con las personas.

No dormimos lo suficiente.

No comemos lo suficiente.

Siempre estamos cansados.

Perdimos interés por todas las cosas y tenemos la impresión de vacío o siempre estamos tristes.

Creemos que nadie nos entiende ni nos quiere.

Cometemos demasiados y continuos errores en la vida.

Tenemos  dependencia del alcohol, medicamentos, juego o comida aunque sea mínima.

Estamos muy nerviosos y alterados y saltamos a la mínima contrariedad.

Somos incapaces de tomar una decisión importante.

Hemos sufrido un trauma o problema grave o un cambio radical en nuestra vida.

Sufrimos miedos o fobias que nos coartan la libertad.

Hemos puesto en peligro nuestra vida o la de los demás. Y no sólo la vida sino la profesión, las finanzas, el patrimonio.

No conseguimos establecer relaciones sexuales o amorosas satisfactorias.

Vemos u oímos cosas que nadie ve, o interpretamos los acontecimientos de forma inusual o rara.

Nos altera en exceso cualquier mínimo cambio cotidiano.

La Autoconciencia es ser capaz de observarnos sin juicios, no solo a las emociones que estamos experimentando sino también a circunstancias que nos indican cuándo  necesitaríamos realizar una consulta con un psicólogo/a.
Para comenzar un tratamiento psicológico hace falta que estemos motivados para mejorar nuestra vida.  

diciembre 23, 2009

Ser consciente de la falta de atención es atención


Krishnamurti : ¿Por qué es tan fácil, tan común, caer en la falta de atención? Eso es lo que sucede todo el tiempo. Para ser conscientes de lo que sucede dentro y fuera de nosotros, ¿debe haber alguien que nos lo recuerde?
El hábito no hace al monje; ponerse las ropas que usa el monje no nos hará un santo. Si la ropa nos recuerda que debemos estar siempre atentos, entonces dependemos de la ropa, pero sin estas prendas externas, ¿podemos estar atentos sin caer en la falta de atención?
El estar atento, cualquiera que sea su significado, ¿debe cultivarse, desarrollarse con la práctica, diciendo o reflexionando sobre el estar atento, o bien dependiendo de alguna cosa que constantemente nos lo recuerde, ya sea una foto, un cilicio, algo tan incómodo que siempre mantenga este recuerdo de que debemos estar atentos? De modo que vamos a descubrir lo que significa estar atento.

No podemos saber todo lo que sucede en el mundo: lo que hacen los políticos, lo que hace el servicio secreto, el ejercito o los científicos; tampoco sabemos lo que hacen nuestros vecino, ni sabemos   lo que hace nuestra esposa o marido en su interior; uno no puede saberlo todo, pero puede saber o ser consciente de lo que sucede en nuestra propia vida interior. Ahora bien, ¿es ese movimiento interno diferente del movimiento externo? ¿Es lo externo --la contaminación, la corrupción, las trampas, el engaño,
la hipocresía, la violencia-- muy diferente de nuestro fuero interno? ¿O es algo en constante movimiento, como las mareas que suben y bajan? ¿Podemos ser conscientes de este movimiento, verlo y observarlo? ¿En el proceso de observar este flujo, este movimiento unitario, podemos realmente elegir?
¿En este movimiento unitario se basa el estado de atención en la elección? ¿Puede uno observar este movimiento --que es uno mismo y el mundo, porque el mundo es uno mismo-- sin opción
alguna?

Esa observación es estar atento, la cual no es necesario cultivarla, no hace falta que nadie nos la recuerde, ni tampoco libros o videos. Una vez que vemos por nosotros mismos  la verdad de que este movimiento externo y el movimiento interno son en esencia similares, no necesitamos ningún recordatorio.
Es el mismo movimiento que creó el mundo, la sociedad, el ejercito, la marina, los científicos, los políticos; uno es ese movimiento. ¿Podemos de una forma seria y sin engañarnos, profundizar muy hondamente en ese estado de atención, sin elección, en esa observación sin ninguna dirección? Uno debe estar tremendamente alerta.

De manera natural la atención no puede ser constante, pero ser consciente de que no es constante es darse cuenta de falta de atención. Ser consciente de la falta de atención es atención. No sería razonable o sensato decir: " Estaré alerta desde el momento en que me despierte hasta el momento en que me vaya a dormir." No podemos, a menos que seamos neuróticos o lo tomemos como una práctica, decir:" Estaré atento, estaré atento", porque entonces se convierte en palabras sin ningún significado.
Pero si vemos que la atención,  el darse cuenta, no puede mantenerse todo el tiempo --lo cual es un hecho--, entonces la falta de atención, el no prestar atención, tiene su importancia, tiene su validez, porque en la falta de atención  descubrimos que no estamos atentos."

agosto 24, 2009

AUTOCONCIENCIA


Existe una peculiar paradoja cuando se trata de conformar las distintas formas de no ver que utilizamos.


El espectro de lo que pensamos y hacemos
Está limitado por lo que no percibimos.
Y, dado que no percibimos
Lo que no percibimos,
Poco podemos hacer
Para cambiar
Hasta tanto percibamos
Cómo el no percibir
Modela nuestros pensamientos y nuestros actos


R. D. Laing

julio 14, 2009

AUTOCONCIENCIA



"El dolor termina sólo a través del conocimiento propio, de la lúcida percepción alerta de cada pensamiento y sentimiento, de cada uno de los movimientos de lo consciente y lo oculto".

J. Krishnamurti


La Inteligencia Emocional comienza con la autoconciencia.

El término conciencia se usa para distinguir, entre las funciones mentales, las características que se refieren tanto al llamado 'estado de conciencia', o para designar los procesos internos del hombre de los que es posible adquirir conciencia, y es en este último sentido que utilizamos el término autoconciencia.


En el primer caso, la conciencia es vigilancia o estado de alerta y coincide con la participación del individuo en los acontecimientos del ambiente que le rodea.


La autoconciencia no es una función tan simple y directa como pudiera parecer a primera vista, y menos respecto a nuestras emociones. Si digo, por ejemplo, que estoy enojado/a, quizá lo esté, pero puede que también esté equivocado/a. Puede que en realidad tenga miedo, esté celoso/a, o que sienta las dos cosas.


¿Cómo hacemos para tener una conciencia exacta de lo que nos está pasando (en el cuerpo) y qué estamos sintiendo (en la mente)?


A esta pregunta responde el principio de la autoconciencia, primer paso de la Inteligencia Emocional, porque ésta sólo se da cuando la información afectiva entra en el sistema perceptivo.

Por ejemplo, para poder controlar nuestra irritabilidad debemos ser conscientes de cuál es el o los agentes desencadenantes, y cuál es el proceso por el que surge tan poderosa emoción; sólo entonces podremos aprender a aplacarla y a utilizarla de forma apropiada. Para evitar el desaliento y motivarnos, debemos ser conscientes de la razón por la que permitimos que ciertos hechos o las afirmaciones negativas sobre nosotros afecten nuestro ánimo.
Para ayudar a otros a ayudarse a sí mismos, debemos ser conscientes de nuestra implicación emocional en la relación.


La clave de la autoconciencia está en SABER SINTONIZAR con la abundante información -nuestros Sensaciones, Sentimientos, Valoraciones, Intenciones y Acciones - de que disponemos sobre nosotros mismos. Esta información nos ayuda a comprender cómo respondemos, nos comportamos, comunicamos y funcionamos en diversas situaciones. Al procesamiento de toda esta información es a lo que llamamos autoconsciencia.


Un alto grado de autoconciencia puede ayudarnos en todas las áreas de la vida, y especialmente en ella enseñanza, el estudio y el aprendizaje. Junto con los sentimientos o las emociones aparecen manifestaciones físicas como transpirar, respirar con dificultad, la tensión o la fatiga. Y también hay manifestaciones cognitivas (p. ej: de emociones angustiantes), como una falta de concentración, conducta motriz o física desacelerada, congelación o abarrotamiento y bloqueo de los procesos del pensamiento, tales como el olvido o la confusión.


Una herramienta clave de la autoconciencia es la toma de conciencia del propio cuerpo y de sus señales de excitación.


Tenemos que llegar a ser capaces de describir nuestro cuerpo y nuestra mente con vívido detalle, incluida la respiración, la transpiración, el desasosiego, la falta de concentración, los pensamientos inquietantes, el contenido de esos pensamientos (p.ej: en el caso de miedo o preocupación, los peligros específicos que promueven esos estados anímicos).
Empezar a mirar las manifestaciones exteriores de excitación interior como absolutamente naturales y comunes. Comprender que no matan, y saber positivamente que la conciencia les va quitando el poder a esas señales.


Si una persona tiene poca autoconciencia o conocimiento de sí mismo/a, ignorará sus propias debilidades y carecerá de la seguridad que brinda el tener una evaluación correcta de las propias fuerzas.


Las personas que tienen autoconciencia también pueden ser capaces de energizar a los demás, de comprometerse y confiar en quienes desarrollan una tarea con ellos.


Autoconciencia: Definiciones de emociones, descripción del tipo de experiencia que son, términos afines y antónimos



TA: Términos afines
A: Antónimos

EXPERIENCIAS DE IMPULSO, NECESIDAD O MOTIVACIÓN
DESEO:
La percepción o anticipación de algo bueno o atrayente, o la conciencia de una necesidad o carencia provoca una tendencia hacia algo, acompañada de insatisfacción o desasosiego.
TA: Apetito, gana, querer
A: desgana, inapetencia, anorexia, apatía, abulia, saciedad, repulsión

DESEOS CONCRETOS: avaricia, ambición, lujuria, concupiscencia, curiosidad, emulación, gula, hambre, sed, lujuria.

ANSIA: deseo intenso acompañado de vehemencia, miedo o apresuramiento.
TA: anhelo, ansia, ansiedad, avidez, codicia, momo (síndrome de abstinencia), voracidad.
A: saciedad, desgana

AFÁN: Deseo acompañado de esfuerzo por realizarlo
TA: empeño
A: desidia

CAPRICHO: deseo efímero o irracional
TA: antojo, manía
A: moderación, constancia

COACCIÓN: La influencia de una norma, persona o costumbre, incita a una acción o impide dejar de realizarla. Puede ir acompañando de malestar o del perjuicio que la resistencia a la coacción produciría.
TA: exigencia, obligación, responsabilidad, sentimiento de deber, sentimiento de estar en deuda.
A: anomia, laxitud, libertad, irresponsabilidad

EXPERIENCIAS DE AVERSIÓN, FÍSICA, PSICOLÓGICA O MORAL
ASCO:
La percepción de un objeto, persona o situación sucios o repugnantes, provoca un sentimiento negativo, físico o psíquico, y el deseo de apartarse de la causa o de expulsarla si se ha ingerido (vómito).
TA: nausea, aprensión, escrúpulo, grima, repelús, repugnancia, repulsión.
A: atracción, gusto

EXPERIENCIA DE LA PROPIA VITALIDAD Y ENERGÍA
ÁNIMO: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento positivo de energía o interés, acompañado de impulso a la actividad y resistencia al esfuerzo.
TA: aliento, brío, ganas
A: desánimo, desaliento, desgana
EUFORIA: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento positivo de bienestar o energía expansiva
TA: ebriedad, exaltación, manía, elación
A: depresión

EXPERIENCIA DE LA FALTA DE LA PROPIA VITALIDAD Y ENERGÍA
DESÁNIMO:
Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento negativo de falta de energía, interés o vitalidad, acompañado de pasividad y de incapacidad para el esfuerzo.
TA: abatimiento, decaimiento, desaliento, descorazonamiento, desmoralización, languidez
A: ánimo, aliento

DEBILIDAD: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento negativo de falta de potencia o energía, acompañado por un deseo de descansar.
TA: cansancio, desfallecimiento, fatiga, impotencia, languidez, postración
A: poder, vitalidad

DESGANA: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca una experiencia negativa de falta de apetencias o deseos
TA: abulia, apatía, anorexia, inapetencia
A: ganas, apetito, deseo

EXPERIENCIAS DE CAMBIO O ALTERACIÓN
INTRANQUILIDAD:
La percepción de un suceso que altera la normalidad, o una situación física o psíquica conocida o desconocida, provoca un sentimiento negativo, que impide el descanso, determina la atención e impulsa al movimiento.
TA: agitación, desasosiego, desazón, inquietud, nerviosismo, preocupación reconcomio, turbación, zozobra.
A: tranquilidad

ANSIEDAD: La percepción de un suceso que altera la normalidad, o una situación física o psíquica conocida o desconocida, provoca un sentimiento intensamente negativo, determina la atención, va acompañado de preocupaciones y miedo y, frecuentemente, de sensaciones de ahogo.
TA: agobio, agonía, angustia
A: tranquilidad, paz

IMPACIENCIA: La tardanza en suceder algo que se desea, produce un sentimiento negativo, de irritación, que impide el descanso e impulsa al movimiento
TA: comezón, hormigueo
A: tranquilidad, paciencia

LA FALTA DE LOS RECURSOS NECESARIOS PARA CONOCER O ACTUAR PRODUCEN UN SENTIMIENTO NEGATIVO QUE INHIBE LA ACCIÓN
INSEGURIDAD:
La inseguridad en el pensamiento cuando es preciso saber a qué atenerse o tomar una decisión, provoca un sentimiento negativo de falta de seguridad.
TA: duda, incertidumbre, indecisión.
A: seguridad, certeza, certidumbre, decisión, resolución

CONFUSIÓN: La falta de claridad, de precisión en las ideas o en las normas, o la excesiva rapidez en los cambios, provoca un sentimiento negativo de falta de seguridad.
TA: desconcierto, perplejidad
A: claridad

EXPERIENCIA DE AUSENCIA O DISMINUCIÓN DE UNA ALTERACIÓN DESAGRADABLE
ALIVIO.-
La presencia de algo o de alguien modera o elimina una situación desagradable o disminuye el malestar y la intranquilidad.
TA: consuelo, descanso
A: desconsuelo, fatiga

TRANQUILIDAD: La conciencia de estar libre de alteraciones, problemas, turbación, inseguridad o deseo, provoca un sentimiento agradable, exento de agitación
TA: calma, despreocupación, paz, placidez, quietud, serenidad, sosiego
A: intranquilidad, desasosiego

SEGURIDAD: La conciencia del propio saber, de poder o la esperanza de futuro provoca un sentimiento positivo, exento de inquietud.
TA: certeza, certidumbre, decisión
A: duda, incertidumbre, indecisión, confusión, inseguridad.

EXPERIENCIAS DE AUSENCIA DE ESTÍMULOS RELEVANTES O ACTIVADORES
ABURRIMIENTO:
La experiencia de algo ligeramente molesto, repetitivo o sin interés, o la falta de ocupaciones o de estímulos agradables, provoca un sentimiento negativo, acompañado de sensación de alargamiento del tiempo, de pasividad o de una difusa actividad y de deseos vagos de experiencias estimulantes.
TA: fastidio, hartura, hastío, tedio, acidia, esplín, empalago
A: diversión, interés, satisfacción, animación

SENTIMIENTOS NEGATIVOS CONTRA LO QUE OBSTACULIZA EL DESEO
ENFADO:
La percepción de un obstáculo, una ofensa o una amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación, acompañado de un movimiento contra el causante, y el deseo de apartarlo o destruirlo.
TA: berrinche, cabreo, enojo, rabieta
A: calma, paciencia, alegría

IRA: La percepción de un obstáculo, una ofensa o una amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación, acompañado de un movimiento contra el causante, y el deseo de apartarlo o destruirlo.
TA: cólera, despecho, exasperación, indignación
A: calma, paciencia, alegría

FURIA: La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción, o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, con pérdida de control, lo que le emparenta con la locura, y con agresividad manifiesta y deseo de la destrucción o daño del causante.
TA: coraje, furia, furor, rabia, saña, vesania
A: calma, paciencia, mesura

RENCOR: La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo, duradero y contenido, de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, con aversión a todo lo que se relaciona con él, y el deseo de su daño y destrucción.
TA: encono, resentimiento, resquemor
A: calma, paciencia, misericordia, amor.

EXPERIENCIAS DE AVERSIÓN DURADERA O NEGACIÓN DEL VALOR DE ALGUIEN
DESAMOR: Una causa, conocida o desconocida, provoca la desaparición de un sentimiento previo de apego, acompañado de deseo de alejamiento.
TA: desafecto, desapego, desvío, desinterés, frialdad, indiferencia
A: afecto, amor, pasión, interés

DESPRECIO:La percepción de algo o de alguien provoca un sentimiento que niega el interés, el valor o la dignidad de algo o alguien, desencadenando una actitud de alejamiento o rechazo, sin deseo de daño.
TA: desdén, displicencia
A: aprecio, estima

ODIO: La percepción de algo o alguien provoca un sentimiento negativo de aversión o irritación continuada, que se prolonga con un movimiento en contra para aniquilarlo o un deseo de alejamiento.
TA: aborrecimiento, animadversión, animosidad, antipatía, despecho, detestación, encono, enemistad, execración, fobia, malquerencia, manía, ojeriza, rencor, resentimiento
A: amor, simpatía, amistad.
Odios específicos: homofobia, misantropía, misoginia, xenofobia

EL BIEN DE UNA PERSONA PROVOCA MALESTAR EN OTRA
ENVIDIA
: La percepción del bien de una persona provoca un sentimiento negativo, de malestar, rabia o tristeza. Con frecuencia se considera a la otra persona culpable de ese malestar, humillación o desdicha
TA: pelusa
A: amor, congratulación, generosidad

CELOS: La presencia o los actos de un rival (real o imaginario) provoca un sentimiento de temor, irritación y envidia, por la amenaza de que pueda arrebatarle la posesión o el afecto de una persona, sobre la cual se proyectan sentimientos de inseguridad, sospecha y furia.
TA: rivalidad
A: confianza

EXPERIENCIAS DE LA APARICIÓN DE UN PELIGRO O DE ALGO QUE EXCEDE LA POSIBILIDAD DE CONTROL DEL SUJETO
MIEDO:
La percepción de un peligro o la anticipación de un mal posible, provoca un sentimiento desagradable, acompañado de deseos de huida.
TA: Aprensión canguelo, hipocondría, pánico, pavor, temor, terror.
A: esperanza, confianza, impavidez.

SUSTO:
La percepción de algo imprevisto o que aparece bruscamente provoca un sentimiento negativo, intenso y breve, acompañado de incapacidad de reaccionar.
TA: alarma, sobrecogimiento, sobresalto
A: tranquilidad, seguridad, familiaridad

HORROR: La percepción de algo que sobrepasa la posibilidad de control, sea peligroso o no, provoca un sentimiento negativo, acompañado de incapacidad de reaccionar.
TA: espanto
A: calma, admiración

FOBIA: Un objeto o situación provoca un sentimiento negativo, una aversión intensa, incontrolable e irracional, que conduce necesariamente a conductas de evitación. Puede ir acompañado de ataques de ansiedad.
TA: agorafobia, claustrofobia, fotofobia, hidrofobia, etc.
A: agorafilia, claustrofilia, fotofilia, hidrofilia, etc.

EXPERIENCIAS DE CÓMO UNA PREVISIÓN AGRADABLE RESULTA DESMENTIDA POR LOS HECHOS
DECEPCIÓN: La percepción de un suceso que contraría las expectativas, justificadas o no justificadas, provoca un sentimiento negativo al constatar que los deseos y proyectos no van a cumplirse.
TA: chasco, desencanto, desengaño, desilusión, frustración
A: confirmación, satisfacción.

FRACASO: La percepción de no haber conseguido un resultado satisfactorio en algo emprendido, provoca un sentimiento negativo al constatar que sus deseos y proyectos no van a cumplirse.
A: éxito

EXPERIENCIAS DERIVADAS DE UNA EVALUACIÓN POSITIVA DEL FUTURO
EXPECTACIÓN:
Sentimiento de espera tensa, acompañada de interés, curiosidad, deseo o ilusión.
A: miedo, desinterés

ESPERANZA: Sentimiento agradable provocado por la anticipación de algo que deseamos y que se presenta como posible.
TA: ilusión
A: desesperanza, desilusión, pesimismo

CONFIANZA: la creencia en la previsibilidad del comportamiento propio o ajeno provoca un sentimiento positivo, que anticipa un futuro carente de amenazas.
TA: fe
A: desconfianza

EXPERIENCIAS DERIVADAS DE LA EVALUACIÓN NEGATIVA DEL FUTURO
DESESPERANZA: La creencia de que algo que deseamos no sucederá provoca un sentimiento negativo
TA: desesperación
A: esperanza, ilusión

DESCONFIANZA: La falta de seguridad en el comportamiento de algo o de alguien provoca un sentimiento negativo de miedo, falta de firmeza o inseguridad ante un futuro imprevisible.
TA: sospecha, recelo, escama.
A: confianza

EXPERIENCIAS DE LA PÉRDIDA DEL OBJETO DE NUESTROS DESEOS O PROYECTOS
TRISTEZA: Una pérdida, una desgracia, una contrariedad, que hacen imposible la realización de mis deseos o proyectos, provocan un sentimiento negativo, acompañado de deseo de alejarse, de aislamiento y pasividad.
TA: aflicción, amargura, congoja, consternación, desdicha, desconsuelo, dolor, infelicidad, murria, pena, pesar, pesadumbre, tribulación
A: alegría

MELANCOLÍA: Una causa desconocida o una predisposición caracteriológica, provocan un sentimiento levemente negativo, acompañado de pasividad, deseos de aislamiento y, con frecuencia, de languidez y ensoñaciones.
TA: esplín, dejadez
A: alegría

DESAMPARO: La falta de compañía, de consuelo o de ayuda impide la realización de nuestros deseos y provoca un sentimiento intensamente negativo de pérdida y desesperanza. El sujeto echa en falta, con resignación, amargura u odio, la acción ajena que eliminaría el sufrimiento.
TA: abandono, desolación, soledad
A: amparo, ayuda, seguridad.

COMPASIÓN: El mal ajeno provoca un sentimiento negativo por simpatía con el que sufre.
TA: conmiseración, lástima, piedad.
A: insensibilidad, dureza, inhumanidad, despiedad, crueldad, malignidad, sadismo

NOSTALGIA: La lejanía de los seres y lugares queridos provoca un sentimiento negativo, acompañado de deseos de regresar junto a ellos.
TA: añoranza, morriña, saudade.
A: alegría

RESIGNACIÓN: La pérdida del objeto de nuestros deseos o proyectos o cualquier experiencia dolorosa que aceptamos negándonos a luchar por evitarla, provoca un sentimiento negativo, frecuentemente acompañado de calma y desesperanza.
A: rebeldía

EXPERIENCIAS DERIVADAS DE LA APARICIÓN DE ALGO NO HABITUAL
SORPRESA
: La percepción de algo nuevo, extraño, o algo que aparece súbitamente provoca un sentimiento - que puede ser positivo o negativo - breve, que concentra la atención sobre lo percibido.
TA: asombro, extrañeza.
A: aburrimiento, habituación, familiaridad.

PASMO: La percepción de algo nuevo y extraño, que atrae y absorbe la atención de forma excesiva, provoca un sentimiento, positivo o negativo, y que paraliza la capacidad de reacción.
TA: estupor, estupefacción, perplejidad.
A: indiferencia


ADMIRACIÓN: La percepción de algo extraordinario provoca un sentimiento positivo, duradero, que atrae la atención y va acompañado de sentimientos de aprecio.
TA: arrobo, embeleso fascinación
A: desprecio, desinterés, espanto

RESPETO: La percepción de algo digno de alabanza o dotado de poder, provoca un sentimiento positivo de sumisión no forzada.
TA: adoración, devoción, reverencia, veneración
A: desprecio, desinterés

SENTIMIENTO ESTÉTICO: La percepción de lo bello provoca un sentimiento positivo y un deseo de contemplación
No está lexicalizado en castellano.

SENTIMIENTO CÓMICO: La percepción de lo cómico, ridículo, humorístico, grotesco, etc. Produce sentimientos positivos, bienentencionados o malintencionados, de diversión, sorpresa y juego.
No está lexicalizado en castellano.

SENTIMIENTO RELIGIOSO: La experiencia o las creencias religiosas provocan sentimientos - positivos o negativos - respecto a la divinidad. Según los rasgos atribuidos a Dios, pueden ser de fervor, adoración, pánico, gratitud, confianza, veneración, devoción, éxtasis.

EXPERIENCIAS DERIVADAS DE LA REALIZACIÓN DE NUESTROS DESEOS Y PROYECTOS
SATISFACCIÓN: El cumplimiento de un deseo provoca un sentimiento positivo, acompañado de sosiego.
TA: complacencia, contento, regodeo, satisfacción
A: insatisfacción, ansia, deseo, descontento, decepción

ALEGRÍA: El cumplimiento de nuestras expectativas, deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, acompañado de impresión de ligereza y de ensanchamiento del ánimo.
TA: animación, congratulación, gozo, diversión
A: tristeza, descontento, aburrimiento, angustia

JÚBILO: El cumplimiento de un deseo provoca un sentimiento positivo, comunicativo y expansivo, que va acompañado de demostraciones externas.
TA: alborozo, algazara, regocijo
A: tristeza

FELICIDAD: El cumplimiento de nuestros deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, intenso y duradero, que se experimenta como plenitud porque no se echa en falta ninguna cosa.
TA: beatitud, dicha, éxtasis, plenitud
A: infelicidad, desdicha

EXPERIENCIA PROVOCADAS POR EL BIEN QUE SE HA RECIBIDO DE UNA PERSONA
GRATITUD: El bien recibido gratuitamente de otra persona provoca un sentimiento positivo, de benevolencia y deuda hacia ella.
TA: agradecimiento, reconocimiento
A: ingratitud

EXPERIENCIAS Y DESEO DE UN BIEN
AMOR: La percepción de algo o de alguien despierta un sentimiento positivo de interés, armonía, deleite, que se continua con un movimiento de atracción y deseo
TA: afecto, apego, aprecio, bienquerencia, estima, favor, predilección, querencia, querer, simpatía
A: odio, despego, antipatía, desprecio, malquerencia, desamor
Los amores se especifican por sus objetos: Filosofía (amor a la sabiduría), avaricia (amor al dinero), maternal (amor a los hijos), amor erótico (amor a la pareja sexual), etc. Cada uno de ellos puede tener distintas intensidades y texturas (amor maternal: agrado + interés + cariño + ternura + deseo de felicidad), amor erótico( deseo sexual que puede ir acompañado o no de amistad, cariño, ternura, preocupación por la felicidad del otro)

AMISTAD: las cualidades de una persona provocan un sentimiento positivo, acompañado por el deseo de su compañía, de comunicación con ella y de su bien.
TA: compañerismo, afinidad
A: enemistad, hostilidad

AMOR ERÓTICO: Las cualidades de una persona provocan un sentimiento positivo, acompañado de atracción, deseo sexual, deseo de ser querido o afán de conquista. Este sentimiento suele ir acompañado de otros sentimientos de exaltación, miedo, furia, preocupación.
TA: enamoramiento, pasión
A: frialdad, desamor, desinterés

CARIÑO: Las cualidades de una persona y un trato duradero provocan sentimientos positivos de apego y deseo de manifestarlo.
TA: ternura
A: frialdad, indiferencia, desamor

FILANTROPÍA: Sentimiento positivo hacia alguien, a quien tal vez no conozcamos, acompañado de deseo de ayudarle sin tener en cuenta sus cualidades y sin desear su compañía o la comunicación con ella
TA: caridad, solidaridad
A: misantropía, inhumanidad

EXPERIENCIAS DERIVADAS DE LA EVALUACIÓN POSITIVA DE UNO MISMO
ORGULLO: La conciencia de la propia dignidad provoca un sentimiento positivo de satisfacción y respeto hacia uno mismo
TA: altivez, autoestima
A: vergüenza, deshonra

PUNDONOR: La conciencia de la propia dignidad provoca un sentimiento positivo de satisfacción y el deseo de comportarse de la forma adecuada para merecer la admiración de los conciudadanos (honra, gloria) o un premio material o espiritual (honor)
TA: dignidad
A: indignidad, desvergüenza

SOBERBIA: La conciencia exagerada de la propia dignidad o valor provoca un sentimiento positivo, con frecuencia evaluado negativamente por la sociedad, acompañado de desdén hacia los demás, comportamientos de superioridad y deseos de ser alabado.
TA: egolatría, inmodestia, vanidad
A: humildad, modestia

EXPERIENCIAS DERIVADAS DE LA EVALUACIÓN NEGATIVA DE UNO MISMO
INFERIORIDAD: La percepción desfavorable de la propia imagen, al compararla con la imagen de otros o el propio ideal, provoca un sentimiento negativo, acompañado de sentimientos de debilidad o impotencia.
TA: humildad, humillación, rebajamiento
A: superioridad, orgullo, soberbia

AUTODESPRECIO: La evaluación negativa sobre uno mismo provoca un sentimiento negativo de rechazo, enojo u odio contra uno mismo.
TA: subestimación, menosprecio, desdén, desestimación
A: autoestima, orgullo

VERGÜENZA: La posibilidad o el hecho de que los demás contemplen alguna mala acción realizada por el sujeto, alguna falta o carencia, o algo que debería permanecer oculto, provoca un sentimiento negativo - más o menos intenso - acompañado de deseo de huida o de esconderse.
TA: apuro, azoramiento, bochorno. Corte, embarazo, pudor, sonrojo, turbación, vergüenza ajena
A: desvergüenza, seguridad, audacia

CULPA: El recuerdo de una mala acción o de un daño causado provoca un sentimiento negativo de malestar y pesar.
TA: arrepentimiento, contricción, escrúpulos, pesar, remordimiento
A: inocencia, irresponsabilidad.

septiembre 30, 2008

septiembre 13, 2008

Ejercicio de autoconciencia y control emocional


Para poder empezar a cambiar algo que nos hace daño o molesta o no funciona o no nos gusta o nos hace mal, lo primero que habría que hacer es reconocerlo concientemente, cosa que a veces se nos pasa por alto.

Hagamos una lista de nuestras debilidades emocionales.

Empezar a interesarnos, ponerle energía, es parte fundamental del cambio.

Por ejemplo:
Me gustaria o necesito o deseo...

saber poner límites
ser más asertivo
no perder el control
tener más liderazgo
manejar mejor mi mal humor
mostrarme más relajado
o más firme
no victimizarme
sentir menos miedo ante...
tener más valentía
despertarme de buen humor
poder expresarme mejor
saber decir que no
no enojarme tan facilmente con..
tener más paciencia
etc.

Elijamos una opción y a continuación:

Dejemos correr la imaginación, sin censurarnos, de cómo podríamos empezar a arreglar este tema y ante cada situación que lo requiera hagamos el intento de modificarla con alguna opción de nuestra lista.

Idea: reconocer la situación un poco antes que desencadene la energía que queremos evitar y contar hasta 10 antes de reaccionar del modo acostumbrado.

septiembre 07, 2008

El poder de la conciencia prolongada


Autoconciencia y Control emocional

El poder de la conciencia prolongada reside en su impacto sobre nuestros pensamientos, humores y emociones. Cuando enfrentamos una mezcla de emociones con atención conciente, esa atención prolongada serena el desorden y la confusión internos; a medida que la atención conciente gana espacio, calma la agitación.

En nuestro estado de coniciencia normal de todos los días nuestras reacciones emocionales son más fuertes que cuando prestamos atención. Cuando entramos en un modo atento, se produce un cambio en el cerebro. En el momento en que nos volvemos coscientes de una emoción perturbadora, empezamos a regularla.

febrero 19, 2008

Para qué sirve la Autoconciencia


La autoconciencia es una de las cinco habilidades prácticas de la Inteligencia Emocional

No puedo superar un miedo cuya realidad niego.

No puedo corregir un problema sexual cuya existencia no admito.

No puedo curar un dolor que rehúso reconocer como propio.

No puedo cambiar rasgos de mi carácter que insisto en que no poseo.

No puedo perdonarme por una acción que no reconozco haber realizado.

No puedo controlar mi irritabilidad sin ser consciente de cuál es el o los agentes desencadenantes.