febrero 22, 2010

"Tras todo síntoma subyace una emoción ignorada"

¿Comprender los síntomas sana?

Tras todo síntoma subyace una emoción que ha sido ignorada. Etimológicamente, emoción viene de movimiento, produce cambios en el cuerpo químicos, neurológicos, glandulares, para llevar a un movimiento. Cuando la acción se ha tomado, se restaura el equilibrio del cuerpo y la emoción desaparece.

Si esa acción que nos demanda el cuerpo no es atendida, el cuerpo irá aumentando el volumen de la emoción que se está bloqueando; así el enfado, que es una emoción primaria, se convierte en rabia, en tensiones, dolor de cabeza, náuseas..., en síntomas.

Loss seres humanos en Occidente somos excesivamente racionales y tendríamos que estar mucho más conscientes de nuestra inteligencia emocional y nuestra intuición.

¿Cómo educarlas?

Aumentando la conciencia, y para ello hemos de ir más despacio, escuchar más a nuestro cuerpo y menos a nuestra mente. Y creo que el problema que padecemos la mayoría es que no hemos aprendido a comunicarnos de manera eficaz. Pasamos demasiado tiempo discutiendo y poco escuchándonos.

febrero 19, 2010

Resistir el impulso

 «Tal vez no haya habilidad psicológica más esencial que la de resistir  al impulso. Ése es el fundamento mismo de cualquier autocontrol emocional».

febrero 11, 2010

Cuando damos nuestra aprobación a un niño

En educación, todo es cuestión de fe en los niños. Algunos la tienen; la mayor parte no. Y si no se tiene esa fe, los niños lo perciben. Perciben que nuestro amor no puede ser muy profundo o que deberíamos tener mayor confianza en ellos. Cuando damos nuestra aprobación a un niño, podemos hablarle de todo, porque la aprobación hace que desaparezcan muchas inhibiciones.

Pero se presenta la siguiente cuestión: ¿Es posible aprobar a los niños si uno no se aprueba a sí mismo? Si uno no se conoce a sí mismo, no puede aprobarse. En otras palabras, cuando más conciente sea uno de sí mismo y de sus móviles, es más probable que se apruebe a sí mismo.

Los niños necesitan aprobación y libertad para ser naturalmente buenos.

El mundo sufre a causa de las excesivas censuras y reprobaciones, lo cual es un modo eufemístico de decir que sufre a consecuencia del excesivo odio.

El miedo puede ser una cosa terrible en la vida de un niño, debe ser completamente eliminado- miedo a los adultos, miedo al castigo, miedo a la reprobación, miedo a Dios. Sólo odio puede florecer en una atmósfera de miedo.

febrero 02, 2010

Negociación

En un conflicto o negociación las emociones negativas emergerán en forma de posiciones inflexibles.

enero 25, 2010

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 1 de 9



Programa producido por el Canal de TV "INFINITO", en Argentina, para todos los paises de habla hispana, propuesto y escrito por Abel Cortese (las 9 partes son solo un tercio del documental completo que iremos subiendo)

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 2 de 9



Programa producido por el Canal de TV "INFINITO", en Argentina, para todos los paises de habla hispana, propuesto y escrito por Abel Cortese (las 9 partes son solo un tercio del documental completo que iremos subiendo)

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 3 de 9

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 4 de 9

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 5 de 9

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 6 de 9

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 7 de 9

Documental sobre Inteligencia Emocional- Parte 8 de 9

Documental de Inteligencia Emocional Parte 9 de 9



Programa producido por el Canal de TV "INFINITO", en Argentina, para todos los paises de habla hispana, propuesto y escrito por Abel Cortese
(las 9 partes son un tercio del documental completo que iremos subiendo)

enero 18, 2010

El lado bueno de las emociones "negativas"

Enojo, miedo, culpa, celos, envidia. Sentimientos que experimentamos con frecuencia y que, según el doctor Norberto Levy, pueden enseñarnos a vivir mejor.
Quién lo duda: hay emociones "malas" o "negativas". El enojo, el miedo, la culpa, los celos, la envidia. Todos las conocemos; son tan molestas como frecuentes. Entonces, cuando las vemos venir (y generalmente vienen seguido), las etiquetamos y empaquetamos como si fueran completamente inútiles y las condenamos a desaparecer o, al menos, a ser disimuladas. Pero
ellas se empeñan en regresar.


"Solemos creer que estas emociones conflictivas son el problema en sí. Pero del mismo modo en que las luces del tablero de un auto se encienden e indican, por ejemplo, que queda poco combustible, cada emoción es una refinadísima señal que en sí misma no significa nada, pero que indica un problema por resolver. Y ésa es la sabiduría que nos proponen".

"Si hablamos de emociones buenas y emociones malas, les damos una valoración moral que nos impide comprender su razón de ser. Y ésta es una lección inadecuada que aprendemos desde niños -agrega Levy-. El problema es que cuando pienso que una emoción es mala tiendo a eliminarla, así que me pierdo la posibilidad de aprender lo que tiene para enseñarme, y entonces en lugarde aprovecharla sólo la padezco."

Norberto Levy
médico y psicoterapeuta

diciembre 23, 2009

Ser consciente de la falta de atención es atención


Krishnamurti : ¿Por qué es tan fácil, tan común, caer en la falta de atención? Eso es lo que sucede todo el tiempo. Para ser conscientes de lo que sucede dentro y fuera de nosotros, ¿debe haber alguien que nos lo recuerde?
El hábito no hace al monje; ponerse las ropas que usa el monje no nos hará un santo. Si la ropa nos recuerda que debemos estar siempre atentos, entonces dependemos de la ropa, pero sin estas prendas externas, ¿podemos estar atentos sin caer en la falta de atención?
El estar atento, cualquiera que sea su significado, ¿debe cultivarse, desarrollarse con la práctica, diciendo o reflexionando sobre el estar atento, o bien dependiendo de alguna cosa que constantemente nos lo recuerde, ya sea una foto, un cilicio, algo tan incómodo que siempre mantenga este recuerdo de que debemos estar atentos? De modo que vamos a descubrir lo que significa estar atento.

No podemos saber todo lo que sucede en el mundo: lo que hacen los políticos, lo que hace el servicio secreto, el ejercito o los científicos; tampoco sabemos lo que hacen nuestros vecino, ni sabemos   lo que hace nuestra esposa o marido en su interior; uno no puede saberlo todo, pero puede saber o ser consciente de lo que sucede en nuestra propia vida interior. Ahora bien, ¿es ese movimiento interno diferente del movimiento externo? ¿Es lo externo --la contaminación, la corrupción, las trampas, el engaño,
la hipocresía, la violencia-- muy diferente de nuestro fuero interno? ¿O es algo en constante movimiento, como las mareas que suben y bajan? ¿Podemos ser conscientes de este movimiento, verlo y observarlo? ¿En el proceso de observar este flujo, este movimiento unitario, podemos realmente elegir?
¿En este movimiento unitario se basa el estado de atención en la elección? ¿Puede uno observar este movimiento --que es uno mismo y el mundo, porque el mundo es uno mismo-- sin opción
alguna?

Esa observación es estar atento, la cual no es necesario cultivarla, no hace falta que nadie nos la recuerde, ni tampoco libros o videos. Una vez que vemos por nosotros mismos  la verdad de que este movimiento externo y el movimiento interno son en esencia similares, no necesitamos ningún recordatorio.
Es el mismo movimiento que creó el mundo, la sociedad, el ejercito, la marina, los científicos, los políticos; uno es ese movimiento. ¿Podemos de una forma seria y sin engañarnos, profundizar muy hondamente en ese estado de atención, sin elección, en esa observación sin ninguna dirección? Uno debe estar tremendamente alerta.

De manera natural la atención no puede ser constante, pero ser consciente de que no es constante es darse cuenta de falta de atención. Ser consciente de la falta de atención es atención. No sería razonable o sensato decir: " Estaré alerta desde el momento en que me despierte hasta el momento en que me vaya a dormir." No podemos, a menos que seamos neuróticos o lo tomemos como una práctica, decir:" Estaré atento, estaré atento", porque entonces se convierte en palabras sin ningún significado.
Pero si vemos que la atención,  el darse cuenta, no puede mantenerse todo el tiempo --lo cual es un hecho--, entonces la falta de atención, el no prestar atención, tiene su importancia, tiene su validez, porque en la falta de atención  descubrimos que no estamos atentos."

diciembre 15, 2009

Mostrar las emociones


Una competencia social clave es lo bien o mal que la gente expresa sus propios sentimientos. Paul Ekman utiliza la expresión "reglas de demostración" para el consenso social acerca de qué sentimientos pueden mostrarse adecuadamente y cuándo. Las culturas a veces varían enormemente en este sentido. Por ejemplo, Ekman y sus colegas de Japón estudiaron las reacciones faciales de alumnos ante una horrenda película acerca una circuncisión ritual de adolescentes aborígenes. Cuando los estudiantes japoneses vieron la película en presencia de una figura de autoridad, sus rostros mostraron sólo reacciones leves. Pero cuando creyeron que estaban solos (aunque estaban siendo filmados por una cámara oculta) sus facciones se contrajeron en vividas mezclas de aflicción angustiada, temor y disgusto.

Existen varias clases básicas de reglas de demostración. Una es minimizar las muestras de emoción: esta es la norma japonesa para los sentimientos de aflicción en presencia de alguien con autoridad, que los alumnos estaban siguiendo cuando ocultaron su perturbación con una presión inmutable. Otra es exagerar lo que uno siente magnificando la expresión emocional; esta es la táctica utilizada por el niño de seis años contorsiona la cara dramáticamente con el ceño fruncido, los labios temblorosos, mientras corre hacia su madre para quejarse del tormento al  que lo somete su hermano mayor. La tercera es reemplazar un sentimiento por otro; esto entra en juego en algunas culturas asiáticas en las que es descortés decir que no, y en lugar de eso se hacen promesas positivas (aunque falsas). Lo bien que uno emplee estas estrategias, y sepa cuando, hacerlo, es un factor de la inteligencia emocional.

Aprendemos estas reglas de demostración muy pronto, en partemediante la instrucción explícita. Una educación en las reglas de demostración es impartida cuando le indicamos al niño que no se muestre decepcionado y que en lugar de eso sonría y dé las gracias cuando su abuelo le ha hecho un regalo de cumpleaños espantoso aunque bienintencionado. Esta educación en las reglas de demostración, sin embargo, se realizan con mayor frecuencia dando el ejemplo: los chicos aprenden a hacer lo que ven hacer. Al educar los sentimientos, las emociones son al mismo tiempo el medio y el mensaje. Si un padre le dice a su hijo “sonríe y da las gracias” y lo hace en una actitud dura, exigente y fría, mascullando el mensaje en lugar de susurrarlo cariñosamente, es más probable que el niño aprenda una lección muy distinta, y en realidad responda a su abuelo  con el ceño fruncido y con un “gracias” lacónico e inexpresivo. El efecto que produce en el abuelo es muy diferente: en el primer caso se siente feliz (aunque engañado), y en el segundo queda herido por el mensaje confuso.

Las demostraciones emocionales, por supuesto, tienen consecuencias inmediatas en el impacto que producen en la personas que las reciben. La regla que aprende el niño es algo así como: “Disfraza tus verdaderos sentimientos cuando pueden lastimar a alguien a quien amas; en lugar de eso sustitúyelo por un sentimiento falso pero menos hiriente”. Estas re­glas para expresar emociones son algo más que una parte del léxico de los cánones sociales; dictan el impacto que nuestros sentimientos producen a los demás. Seguir bien estas reglas es tener un impacto óptimo; hacerlo deficientemente supone fomentar un desastre emocional.

Por supuesto, los actores son artistas de la demostración emocional; su expresividad es lo que provoca respuesta en el público y, sin duda,. algunos de nosotros entramos en la vida como actores naturales. Pero en parte porque las lecciones que aprendemos sobre las reglas de demostración varían de acuerdo con los modelos que hemos conocido, la pericia difiere enormemente de una persona a otra.

noviembre 25, 2009

Relaciones entre el cerebro, la ira y el enojo


Buscan desentrañar las relaciones entre el cerebro, la ira y el enojo
Nuevos estudios realizados en asesinos aportan pistas sobre cómo se procesan esas emociones

• Los humanos poseemos los mismos circuitos neuroemocionales que los animales
• Analizan el papel de ciertos neurotransmisores como la dopamina


NUEVA YORK.- Mi paciente Michael había alcanzado un alto nivel en su profe-sión, pero tenía problemas en el trato con sus colegas. Ellos, reveló, tenían temor de sus desbordes de enojo que podían ser provocados por la menor crítica de parte de ellos.

Luego, en una sesión, tuve la oportunidad de experimentar su ira personalmente. Al sentir que lo había criticado por el trato que dio a uno de sus subordinados en el trabajo, su comportamiento cambió abruptamente. Con mala cara apretó los dientes y comenzó a aplastar una lata de gaseosa con las manos antes de dejar escapar una catarata de palabrotas. Estaba sufriendo un ataque de ira.
Michael no está solo con su problema. El ataque de ira más famoso de todos los tiempos fue protagonizado por Aquiles, que amenazó con proseguir con la gue-rra de Troya por una mujer y que sólo cedió cuando sus compañeros griegos calmaron su vanidad herida.

Muchos conocen la mucho menos exaltada ira de gente como Mike Tyson, que le arrancó con los dientes parte de su oreja a Evander Holyfield durante un match de boxeo.

En conexión con el cerebro
La idea popular es que la ira es una emoción no deseada pero completamente controlable. Como con el abuso de droga, dice la teoría, uno puede simplemente rechazarla, tomar un curso de manejo de la ira y controlarla.

Pero lo que la mayoría de la gente no advierte es que el cerebro humano está muy conectado con el enojo y la ira. La neurología ha dado recientemente evidencias de que la gente comparte este antiguo sistema de circuitos neuroemocionales con todos los animales.

Una interesante clave de cómo el cerebro puede procesar la ira se ha presentado en un estudio reciente del cerebro de convictos asesinos. Se utilizó un PET scan que mide el metabolismo de la glucosa en las neuronas y se comparó el de un grupo de criminales impulsivos con otro de asesinos premeditados.
En el estudio preliminar, aún no reproducido, se halló que los impulsivos tenían una actividad de la corteza prefrontal significativamente más baja que los que premeditan sus crímenes.
Los que cometieron asesinatos planeados tenían una actividad cortical prefrontal equivalente a la de los sujetos normales.

La corteza prefrontal, región del cerebro justo detrás de los ojos, tiene una función ejecutiva, integra la información e inhibe los impulsos emocionales que sur-gen de centros más profundos del cerebro, como el sistema límbico. Es posible que los asesinos impulsivos tengan menos capacidad para resistir sus propios impulsos. Los que matan a sangre fría, por lo contrario, pueden controlar sus impulsos violentos; simplemente eligen no hacerlo.

Después de algunos minutos, la ira de Michael se había evaporado y estuvo en condiciones de explicar que de repente fue sorprendido por una irresistible y violenta furia. La experiencia de Michael refuta la presunción de que tenemos que comprender algo a nivel consciente antes de tener sentimientos al respecto.
El problema en comprender la ira es que representa el paso final de muchas causas. Como la temperatura del cuerpo, la ira puede ser una respuesta normal a ciertos estímulos ambientales o la señal de una enfermedad seria subyacente. En el caso de Michael se trata de una característica narcisista de su personali-dad. Completamente consciente de cómo los demás lo perciben, está siempre examinando el mundo y se predispone al enojo rápido. Para él, la ira llega después de cualquier cosa que amenace su inestable autoestima.

También existen personas que experimentan ataques de enojo como síntoma de una importante depresión. Los hay también que los sufren después de heridas traumáticas en el cerebro.

Esto quedó demostrado hace más de un siglo con el famoso caso de Phineas Gage, un ferroviario que recibió el golpe de una barra de hierro en la cabeza y se transformó de un ser amable y gentil en otro agresivo y antisocial, como resultado del daño en la corteza prefrontal.
Es interesante también el hecho de que la conducta impulsiva agresiva está también íntimamente ligada al neurotransmisor, serotonina.

Los investigadores encontraron que algunos pacientes violentos e impulsivos tenían bajos niveles de serotonina. Por eso es útil en el tratamiento de criminales violentos, así como en pacientes con tendencia a la ira que también sufren de otras dolencias, como depresión o desórdenes de la personalidad.
¿Pero significa esto que sólo porque nuestros cerebros están íntimamente conectados con las emociones básicas, como la ira, tenemos poco o ningún control sobre ellos?

No. Con la excepción de aquellas personas con real lesión cerebral y que literalmente carecen de los elementos neuronales básicos para controlar sus impulsos emocionales, del resto de nosotros se puede esperar que los manejemos. La mayoría de nosotros, al igual que los que cometen asesinatos premeditados, tiene una corteza prefrontal intacta y por lo tanto no podemos declarar que estamos a merced de un impulso irresistible.

Pero también es cierto que ya no es posible tener una visión simplista de la ira.

Por Richard A. Friedman
De The New York Times
Traducción María Elena Rey

noviembre 17, 2009

...los despedían porque tenían poca Inteligencia Emocional

 Inteligencia Emocional y Liderazgo


–Pasamos de jefes firmes y visionarios a managers sensibles y con inteligencia social. ¿De dónde vino este cambio?

–No creo que antes no fuera necesario pero sí es verdad que éramos menos conscientes del efecto que esto tenía sobre la productividad.

Los nuevos descubrimientos neuronales demuestran que los jefes que se preocupan por transmitirles comprensión y preocupación a sus empleados obtienen una recompensa en términos de rendimiento.

Al parecer, el hombre no es el único animal que construye autoridad a base de empatía. En su libro Chimpanzee Politics (Política para chimpancés), el psicólogo Frans de Waal describió la competición por el liderazgo en la jaula de chimpancés de un zoo holandés. Según de Waal, ganaba el que había armado la mejor coalición de seguidores, sin que para eso hiciera falta ser el más alto o el más fuerte.

Claro que los monos no usan teléfono celular ni viven pendientes del mail. Según Goleman, estos son dos de los grandes enemigos de la buena comunicación entre el líder y sus colaboradores: “Nuestro mensaje llega justo a tiempo porque ahora hay muchas más cosas que distraen nuestra atención de la persona con la que estamos y una conexión positiva requiere compenetrarse con esa persona, no ignorarla. Por otro lado, hoy resulta muy tentador enviar un mail en vez de encontrarse con alguien o incluso hablar por teléfono. Pero el mail tiene sólo contenido verbal, deja de lado la riquísima variedad de mensajes emocionales que se transmiten junto con las palabras, en una comunicación cara a cara o incluso cuando hablamos por teléfono”.

–En estos tiempos de turbulencias, ¿quedan empresas con tiempo para preocuparse por la empatía de sus managers?

–Se da una paradoja y es que los ejecutivos tienden a concentrarse en la gestión a corto plazo de la crisis y no a pensar en cuáles son las habilidades que hacen falta para conseguir que la gente trabaje de forma más efectiva y, de ese modo, sobrevivir a la crisis. Hay una investigación muy interesante que mi amigo Claudio Fernández Araoz llevó adelante desde Buenos Aires para la empresa de reclutamiento de ejecutivos Egon Zehnder International. El se fijó en los ejecutivos seleccionados por Egon que habían terminado siendo despedidos por resultados insuficientes, a pesar de que precisamente por su experiencia de negocio los habían contratado. La conclusión a la que llegaron fue que los despedían porque tenían poca inteligencia emocional, no sabían dirigir bien a la gente. Por eso, en tiempos de crisis es aún más arriesgado para las empresas tener managers con pocas habilidades sociales: la supervivencia depende de lo bien que trabaje la gente.

–A su manera, Adolf Hitler o Saddam Hussein también tenían grandes dotes de liderazgo. ¿Su teoría de la inteligencia social previene contra líderes así?

–Una de las características de la gente con una inteligencia social superior es que tienen una empatía que les permite estar muy en sintonía con los efectos que tiene cualquier acto sobre otras personas. Esta característica es la que hace que este tipo de personas no respalde personalidades como la de un dictador.

–El psicoanalista Manfred Kets de Vries, el psicólogo Howard Gardner y ahora usted se han convertido en fuentes de inspiración para los hombres de negocios. ¿A qué atribuye el auge de la psicología en el management?


–La asunción principal de la economía es que el hombre es racional, pero todos sabemos, por nuestra experiencia personal, que eso no es verdad. Las emociones regulan mucho de lo que hacemos, cuando consumimos y también en nuestro puesto de trabajo, como empleados o directivos. Ignorar el componente emocional del comportamiento humano es impedir el completo entendimiento de la organización.

Entrevista de Francisco Zárate a Daniel Goleman

Frases

"Hacer que los otros se sientan bien es parte del liderazgo"
Daniel Goleman

noviembre 05, 2009

El poder curativo del apoyo emocional

Aliviar un corazón atribulado parece ser un gran remedio. La confirmación científica de James Pennebaker, psicólogo de la Southern Methodist University, que ha demostrado en una serie de experimentos que hacer que la gente hable de los pensamientos que más la afligen tiene un beneficioso efecto médico. Su método es notablemente sencillo: le pide a la gente que escriba entre quince y veinte minutos al día, durante aproximadamente cinco días,  por ejemplo sobre "la experiencia más traumática de toda su vida", o sobre alguna preocupación dominante en ese momento. 


El efecto de esta confesión es sorprendente: mejora la función inmunológica, disminuyen considerablemente las visitas a centros de salud en los seis meses posteriores, disminuye el ausentismo laboral, e incluso mejora la función enzimática del hígado. 


Además, aquellos cuyos escritos presentaban más pruebas de sentimientos turbulentos mostraban las más  marcadas mejorías de la función inmunológica. Una pauta específica surgía como la forma "más sana" de ventilar los sentimientos conflictivos: al principio expresando un elevado nivel de tristeza, de ansiedad, de ira... de cualquier sentimiento que el tema pueda provocar; luego, en el curso de los días siguientes, tejiendo una narración y encontrando o significado en el trauma o el tormento.

Por supuesto, ese proceso parece relacionado con lo que sucede cuando la gente explora esos conflictos en la psicoterapia. En efecto, de los descubrimientos de Pennebaker surge una razón por la que otros estudios muestran que los pacientes médicos a los que se administra  psicoterapia, además de una cirugía o del tratamiento médico, suelen mejorar más notoriamente desde el punto de vista médico que aquellos que sólo reciben tratamiento médico.


Frase

El temperamento no es el destino

noviembre 03, 2009

Cuáles son los trabajos que más felicidad proporcionan

Saber elegir nuestra profesión es parte de la Inteligencia Emocional
Un estudio arrojó llamativas conclusiones sobre el grado de satisfacción que otorgan las profesiones. Quiénes son los que trabajan con más entusiasmo y quiénes, los más quejosos


El National Opinion Research (NORC) de la Universidad de Chicago publicó en su sitio web un estudio en el que destaca que las personas que realizan una labor de servicio a los demás son las más felices; y entre ellas, los sacerdotes y pastores son los más felices y satisfechos de todos.

Este estudio realizado durante más de tres décadas (1972 - 2006) entre más de 27 mil personas, demuestra que en Estados Unidos, después de quienes ejercen alguna labor de liderazgo religioso, los fisioterapeutas, bomberos, administradores del sector de la enseñanza, pintores, escultores y artistas, profesores y autores son quienes más satisfacción tienen en su labor.

"Esperábamos que los trabajos más prestigiosos fueran los que proporcionaran más satisfacción y felicidad pero las profesiones mejor clasificadas son las que implican cuidado y ayuda a los demás", explica Tom Smith, director general de NORC.

"Mi trabajo me permite dar ayuda a otras personas y a verlos progresar tanto en lo espiritual como en lo personal", afirmó el Padre Mayo, uno de los sacerdotes que participó de esta gran encuesta.

De otro lado, los abogados, médicos y banqueros, que podrían ser consideradas como las profesiones más satisfactorias por algunos debido a los elevados ingresos que por lo general perciben las personas que realizan estas labores, no tienen la felicidad asegurada. Sólo el 58 por ciento de los médicos y el 52 por ciento de los abogados se declararon muy satisfechos con su labor profesional.

El estudio también demuestra que los camareros y cajeros son quienes menos satisfechos están con su labor.


octubre 09, 2009

Ejercicio: Transformar a nuestro crítico interno en un asesor interior


Un ejercicio de Jack Canfield


Para transformar a su crítico interno en un asesor interior, debe entender un principio básico. La mayor parte de la autocrítica y el autojuicio proviene del amor. Una parte de usted intenta motivar a la otra parte a que haga algo por su propio bien. Tal como lo hacen sus padres, su crítico interior, al criticarlo, realmente se preocupa por que usted haga lo que más le conviene.


Quiere que mejore porque desea que obtenga el beneficio de un mejor comportamiento. El problema es que sólo le dice parte de la verdad.


Cuando era pequeño, sus padres pueden haberle gritado y pueden haberlo enviado a su habitación por haber hecho algo tonto como atravesar la calle cuando venía un automóvil.

Su comunicación real fue: “Te amo. No quiero que te atropelle un automóvil. Quiero que te quedes por aquí para poder disfrutar viéndote crecer y convertirte en un adulto sano”.

Pero le dieron solamente la mitad del mensaje: “¿Qué te pasa? ¿No tienes cerebro? Deberías saber que uno no atraviesa la calle cuando vienen automóviles. No podrás salir de casa durante la próxima hora. Ve a tu habitación y piensa en lo que acabas de hacer”.

En su temor de perderlo, sólo expresaron su ira. Pero tras esa ira hay otras tres capas del mensaje que nunca entregaron: temor, pedidos específicos y amor.

El mensaje completo habría sido algo así:

Ira: Estoy disgustada contigo por atravesar la calle sin mirar para ver si venían automóviles.
Temor: Me da miedo que puedas resultar herido o que puedas morir. Solicitud: Quiero que prestes más atención cuando estés jugando en la calle. Detente y mira hacia ambos lados antes de atravesar.

Amor: Te quiero tanto: no sé qué haría si no te tuviera. Eres tan valioso para mí. Quiero que estés seguro y sano. Mereces divertirte y estar siempre seguro para disfrutar de la vida a plenitud. ¿Lo entiendes?

¡Que mensaje tan distinto!


Hay que saber entrenar al crítico interno para que nos hable en la misma forma.

Puede practicar esto por escrito o como un ejercicio verbal en donde usted habla consigo mismo en voz alta. Por lo general, me imagino hablándole a un clon mío que está sentado en una silla frente a mí.

Haga una lista de las cosas que quiere decir cuando se está juzgando. Incluya todas las cosas que se dice que debe hacer y que usted no hace.


Una lista típica podría ser algo así: No haces suficiente ejercicio. Estás engordando demasiado. Eres un gordo inactivo, ¡un verdadero montón de grasa! Bebes demasiado alcohol y comes demasiados dulces. Debes reducir los carbohidratos. Debes mirar menos televisión e irte a la cama más temprano. Si te levantaras temprano tendrías más tiempo para hacer ejercicio. ¡Eres perezoso! ¿Por qué no terminas lo que empiezas? ¡Siempre empiezas programas de ejercicios pero nunca perseveras! Eres irresponsable. Nunca cumples lo que prometes.


Cuando tenga su lista, practique cómo comunicar la misma información utilizando el mismo proceso de cuatro pasos que he indicado:

(1) ira: ..........................

(2) miedo: ..........................

(3) solicitudes: ..........................

(4) amor: ..........................

Dedique un mínimo de un minuto a cada paso. Asegúrese de ser muy específico en la etapa de las solicitudes. Diga exactamente lo que quiere decir. “Quiero que comas mejor,” es una frase muy vaga. Sea más específico, por ejemplo: “Quiero que comas al menos cuatro porciones de vegetales todos los días. Quiero que comas menos papas fritas y menos postres. Quiero que comas algún tipo de fruta en el desayuno todos los días. Quiero que comas granos enteros como trigo integral y arroz integral en lugar de harina de trigo”.


Entre más específico sea en la forma de expresarse, más efectivo será el ejercicio. Si lo hace en voz alta, cosa que recomiendo, hágalo con toda la emoción y la pasión posibles.


El siguiente es un ejemplo de lo que podría decir utilizando la lista de juicios ya indicada:

Ira: Estoy disgustado contigo por no cuidarte mejor. ¡Eres un perezoso! Bebes demasiado y comes demasiado. ¡No tienes autodisciplina! ¿Cuándo te vas a decidir? ¡Eres perezoso! No haces más que sentarte a mirar televisión. No soporto tu pereza. Estás engordando y perdiendo más la figura cada día. La ropa ya no te queda y no te ves bien. ¡Me desagradas!

Miedo: Si no cambias, tengo miedo de que sigas engordando hasta que esto se convierta en un verdadero riesgo para tu salud. Temo que tu colesterol va a llegar a un nivel tan alto que tal vez sufras un infarto. Me da miedo que puedas volverte diabético, Me da miedo que nunca vayas a cambiar y entonces vayas a morir joven y nunca vayas a vivir realmente tu destino. Si sigues así, nunca vas a alcanzar tus sueños. Me da miedo que si no cambias de dieta y comes mejor y empiezas a cuidarte más, nadie se vaya a sentir atraído hacia ti. Puedes terminar viviendo solo por el resto de tu vida.

Solicitud: Quiero que entres a un gimnasio y que vayas al menos tres veces por semana. Quiero que salgas a caminar durante veinte minutos los otros cuatro días. Quiero que disminuyas el tiempo que ves televisión y lo dediques a hacer ejercicio. Quiero que dejes de comer alimentos fritos y empieces a comer más fruta fresca y verduras. Quiero que dejes de tomar bebidas gaseosas y que tomes más agua. Quiero que limites tu consumo de alcohol a los viernes y los sábados en la noche.

Amor: Te amo. Quiero estar contigo por mucho tiempo. Quiero que tengas una maravillosa relación con tu pareja. Mereces lucir bien con tu ropa y sentirte bien con respecto a ti mismo. Mereces que todos tus sueños se conviertan en realidad. Quiero que te sientas vivo y con ánimo y no cansado y letárgico todo el tiempo. Tú mereces vivir una vida plena y disfrutar cada momento. Mereces ser absolutamente feliz. Siempre que escuche que una parte de usted está juzgándolo, sólo respóndale: “Gracias por preocuparte ¿De qué tienes miedo?.. ¿Qué quieres que haga específicamente?. . . ¿En qué me beneficiaría esto?... Gracias.”


No permita que la aparente simplicidad de esta técnica lo confunda. Es muy potente pero para poder obtener todos sus beneficios tiene que ponerla en práctica. Sólo usted puede hacerlo. Tómese veinte minutos ahora para convertir su crítico interno en un asesor interior, póngase completa e incondicionalmente de su parte, trabaje con usted mismo para lograr el mayor beneficio de sus sueños y aspiraciones.