febrero 11, 2010

Cuando damos nuestra aprobación a un niño

En educación, todo es cuestión de fe en los niños. Algunos la tienen; la mayor parte no. Y si no se tiene esa fe, los niños lo perciben. Perciben que nuestro amor no puede ser muy profundo o que deberíamos tener mayor confianza en ellos. Cuando damos nuestra aprobación a un niño, podemos hablarle de todo, porque la aprobación hace que desaparezcan muchas inhibiciones.

Pero se presenta la siguiente cuestión: ¿Es posible aprobar a los niños si uno no se aprueba a sí mismo? Si uno no se conoce a sí mismo, no puede aprobarse. En otras palabras, cuando más conciente sea uno de sí mismo y de sus móviles, es más probable que se apruebe a sí mismo.

Los niños necesitan aprobación y libertad para ser naturalmente buenos.

El mundo sufre a causa de las excesivas censuras y reprobaciones, lo cual es un modo eufemístico de decir que sufre a consecuencia del excesivo odio.

El miedo puede ser una cosa terrible en la vida de un niño, debe ser completamente eliminado- miedo a los adultos, miedo al castigo, miedo a la reprobación, miedo a Dios. Sólo odio puede florecer en una atmósfera de miedo.