julio 16, 2009

Libros recomendados: "Inteligencia ecológica" de Daniel Goleman




Goleman propone, tras la inteligencia emocional, la "Inteligencia ecológica"

Daniel Goleman, gurú de masas con libros como "Inteligencia emocional", sigue buscando fórmulas de salvación en "Inteligencia ecológica", un manual que llama al ciudadano a exigir la información necesaria para convertirse en un consumidor respetuoso con el medioambiente.
La vocación de Goleman siempre fue resolver problemas y ha hilado su obra a través del concepto "inteligencia", porque es "la manera más rápida de hablar de las aptitudes que tenemos para ser exitosos", explica en una entrevista telefónica con Efe desde Nueva York.
Goleman, que estudió en Harvard y colaboraba con el New York Times, había buscado desde los años ochenta las claves para "vivir sabiamente en la Tierra" inspirado en la población de Sher, un pequeño pueblo tibetano que sobrevive desde hace siglos con unos recursos mínimos pero sabiamente utilizados.
En cambio, cuando intentó ver la aplicación universal, por una vez, sintió que chocaba contra un muro difícil de superar.
"Me di cuenta de que nuestra percepción no está diseñada para procesar la destrucción del planeta y eso es lo que dificulta la reacción para el cambio. No vemos las moléculas tóxicas que entran en una casa y aceptamos cambios a lo largo del tiempo que a corto plazo nunca permitiríamos", explica.
En 1993, sin embargo, se sorprendió con el caso de las grasas trans. "Al verse obligadas las empresas a hacer públicas las grasas trans, se produjo el fin mismo de estas grasas. La gente no las quería y las empresas, evidentemente, dejaron de utilizarlas".
Entonces, empezó a ver la vía sobre la que trabajar en este libro, editado ahora en español por Kaidós.
El camino hacia un remedio consistente se cerró hace dos meses, con la apertura de una página web www.goodguide.com, que invita a introducir la lista de la compra para saber cuál es el impacto real de nuestro estilo de vida.
"Yo veo problema de la ecología como un problema información.
Hasta ahora no sabíamos el verdadero impacto ecológico de los productos que consumíamos".
Después de años de destrucción consentida, "ahora por fin podemos tomar buenas decisiones", asegura, y así canalizar los impulsos ecologistas de una manera más eficaz, porque, como dice en su libro "no es verde todo lo que parece".
"Inteligencia ecológica" no rehuye lo complicado del problema ni lo laborioso de la solución. El intrincado y globalizado sistema económico hace que "cada proceso de producción tenga centenares de puntos vulnerables de ser contaminantes", lo cual hace difícil el control, pero también infinitas las posibilidades de acción.
Existen procesos de producción tan nocivos que actividades como el cultivo de algodón o la fabricación de palomitas de maíz al microondas, que han demostrado ser perjudiciales para el funcionamiento pulmonar.
También la fabricación de un simple tarro de vidrio y el nivel de flatulencia del ganado vacuno son fuentes de contaminación que deben ser consideradas.
"Creo que tardaremos más de veinte años en tomar este nuevo rumbo. Si la gente se hace consciente de lo nocivo que puede ser un producto, las empresas tendrás que reaccionar y la sostenibilidad será esencial para competir", arguye.
El primer paso lo ha dado el programa informático Earthster, en el que las empresas comparten la información sobre sus proveedores y sobre el proceder más o menos ecológico de éstos.
Equiparar el respeto al medioambiente a variables como la calidad y la rentabilidad es, de todas maneras, algo que empiezan a realizar algunas empresas en los países más desarrollados, pero es difícil todavía pedir ese mismo criterio a los mercados emergentes.
Aun siendo consciente de esto, Goleman asegura que "el Primer Mundo sigue siendo el mayor consumidor. Si no cambiamos nosotros, no hay esperanza en absoluto".
La crisis económica, por otro lado, no le parece un momento ni mejor ni peor para la revolución. "No podemos preguntar a los Gobiernos, es una revolución de consumidor", que dispone ahora mismo de armas como el Facebook o el Twitter para difundir este mensaje.
Su lucha ve el final del camino en un periodo de veinte años, tiempo en el que el mercado habrá dado el giro hacia la sostenibilidad. Entonces, se podrá "hacer las cosas bien haciendo el bien", como titula el último capítulo de "Inteligencia ecológica".
"No es que sea optimista. Es que creo que la especie humanas se ha adaptado a las crisis siempre con éxito, aunque sea cuando no queda ya otro remedio", concluye.


adn.es/ teconología

3 comentarios:

Moving dijo...

Parece que puede ser un buen libro, me ha encantado esta frase "Yo veo problema de la ecología como un problema información. Hasta ahora no sabíamos el verdadero impacto ecológico de los productos que consumíamos" a menudo no sabemos como están fabricados los productos ni la cantidad de procesos que conllevan y suelen ser muchos y muy costosos.
Este tema me recuerda al tema del agua y la cantidad de recursos que hay tras la extracción, embotellado, distribución..

Nosotros hace poco recomendamos bibliografía de temática medioambiental para el verano
http://www.moveyourmind.es/bio/move-your-verano-bio/
A ver si poco a poco se van dando pequeños pasitos y conseguimos un mundo mejor.

Por cierto, muy buen blog XD

Carlos G.P. dijo...

Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
“Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos...
Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
Su título es: “Veintitrés maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza-“. En él se plantea un modelo educativo que se basa en descubrir la fuerza interior.
Hoy puede ser ciencia ficción...tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar...hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
Carlos González
P.D Mi blog es: www.ladanzadelavida12.blogspot.com
* El libro se puede descargar en mi blog

Abel Cortese dijo...

Hola Carlos ya mismo leeré tu blog y bajaré el libro. Muchas gracias y te felicito.