marzo 12, 2008

EDUCACIÓN: Una atmósfera de atención


En Varanasi le preguntaron a Krishnaji* qué haría para crear una escuela que reflejara sus enseñanzas.
Contestó: "Ante todo tiene que haber una atmósfera de inmensidad.
Tengo que sentir que estoy entrando en un templo.
Tiene que haber belleza, espacio, quietud, dignidad.
Tiene que haber un sentido de totalidad en el estudiante y en el maestro; un estado de floración, de florecimiento, un sentimiento extraordinario de lo sagrado.
Tiene que haber veracidad, ausencia de miedo.
El niño tiene que estar en contacto directo con la tierra, tiene que existir en él una cualidad de 'lo otro'."
"¿Cómo crea uno esto de manera concreta?"
"Yo investigaría el sistema de enseñanza, la cualidad de la atención", respondió Krishnaji.
"Vería cómo se puede enseñar a niño para que aprenda sin que la memoria sea predominante.
Le hablaría de la atención y no de la concentración.
Averiguaría el modo en que el niño duerme, cuál es su alimentación, cuáles son sus juegos, los muebles que tiene en su habitación; vería que el niño estuviera atento a los árboles, a los pájaros, a los espacios que hay alrededor de él.
Me encargaría de que creciera en una atmósfera de atención."


*Jiddu Krishnamurti es considerado como uno de los grandes filósofos de los tiempos modernos, así como religioso sin religión, orador, escritor y educador.